Torre de corrupción

Escrito por cinefiliacinefilia 13-05-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

High rise (2015) ****

Segunda película que se estrena en España del británico Ben Wheatley, tras la premiada “Turistas”, a pesar de tener cinco películas en su haber y otra ya terminada. Habitual del género negro, en esta cinta va más allá internándose en los mundos distópicos de J. G. Ballard, autor de la novela  Rascacielos en que se basa.

En un futuro cercano y apocalíptico, hay un grupo de edificios que controla su arquitecto, dejando patente la supremacía de el de arriba sobre el de abajo. Allí da a parar un cirujano huyendo de un pasado misterioso.  La degradación de la idealmente diseñada comunidad no tardará en llegar tras los excesos de las clases altas.

El filme se mueve entre el discurso político de la lucha de clases y la fascinación cinéfila con referencias a David Lynch (la oreja) o a la propia “Blade Runner”, tanto en la torre inclinada, como en la presencia del creador e incluso la oveja de Philip K. Dick. Las fiestas constantes parecen filmadas por Sofía Coppola y hay escenas que formalmente nos recuerdan a “Abre los ojos”.

 Por no hablar de las referencias orwelianas, habituales en cualquier distopía que se precie. Y otras que están, se vean más o menos como “Snowpiecer”, “Metrópolis” o “Farenheit 451” y hasta Terry Gilliam.

Jeremy Irons borda el papel de arquitecto sin parar de traernos a la mente al Tyrell de la distopía de Ridley Scott y su protagonista Tom Hiddleston (La cumbre escarlata) que deambula sin despeinarse, con aspecto entre Peter Weller y Michael Fassbender, en este fin del mundo local ayudado por una abnegada Elisabeth Moss (Mad Men). Aunque Luke Evans (Dracula, la leyenda jamás contada) le roba claramente la película, como el alborotador documentalista.

Un derroche conceptual  y visual para el hasta ahora más familiar Wheatley, cuya esposa Amy Jump firma el guión, del que sale más que airoso aunque en ocasiones está a punto de perder el centro. Lo cual no es difícil moviéndose en este mundo caótico con personajes desbocados donde la frase más coherente la dice un niño: “Ese cielo no existe, idiota”. 

SECUENCIA CINEFILIA

No deja de atraernos sobre manera ese inmenso parking donde los personajes pierden sus coches y que sufre un proceso de corrupción absoluto, al igual que el resto de los espacios del edificio, como el súper o el gimnasio, resultando todos ellos inquietantes.

J.G.  BALLARD Y LA DISTOPÍA EN CINE

A pesar de que posiblemente sea más popular la adaptación de la novela autobiográfica de Ballard “El imperio del sol” (1987) de Steven Spielberg, lo cierto es que este autor británico que relataba ahí su experiencia de niño con su familia en un campo de concentración japonés, pertenece a la llamada nueva ola inglesa de escritores de ciencia-ficción. Llegando a ser referente con una de las primeras obras de clima ficción

Años después en 1996, David Cronenberg adaptó su novela “Crash”, no sin falta de polémica en Reino Unido por su temática sexual mezclando coches y accidentes. Con James Spader, Holly Hunter y Rosanna Arquette.

  

James Spader con ganas de mambo tras un accidente en “Crash”

 “The Atrocity Exhibition” (2000), basada en una novela homónima de Ballard tuvo menos suerte en pantalla, en versión de Jonathan Weiss, su única película. El tema es atrayente: un profesor universitario fascinado por la historia de la violenta autodestrucción de la humanidad.

Una interesante historia corta sobre un futuro donde los humanos están a punto de extinguirse, con niños mutantes, del escritor, se llevó a la pantalla en Portugal en 2002 bajo el título de “Aparelho Voador a Baixa Altitude” sobre el relato "Low Flying Aircraft".

El francés Jean-Claude de Nesle, adaptó también una novela de Ballard para televisión en 1974, “Billion” con un curioso argumento sobre dos compañeros de piso que descubren en casa, un espacio extra, personal que desconocían. Todo se complica cuando permiten entrar a amigos íntimos y familiares.

Añadir el tratamiento de guión que le hizo a Val Guest (El experimento del Dr. Quatermass) para “Cuando los dinosaurios dominaban la tierra” (1970), situada en un imaginado pasado donde convivían humanos y dinosaurios.