CINEFILIA

Revista de cine

Miguel Albertos

Neorrealismo a la mexicana prefabricado

Escrito por cinefiliacinefilia 28-12-2018 en Estrenos. Comentarios (0)

Estrenada a principios de mes en cines y en Netflix a los pocos días, con Roma iniciamos un repaso a las películas nominadas en la XXXIII edición de los Premios Goya, que se entregarán en Sevilla, el 2 de febrero de 2019. La cinta de Cuarón opta al premio de película iberoamericana.

Roma (2018) MÉXICO-EEUU. 135 min. Estreno: 5 de diciembre.

A pesar de ganar el León de Oro en Venecia y ser aclamada unánimemente por la crítica, cuesta entrar en la película más personal de Alfonso Cuarón, Roma. Se trata de un tipo de cine hiperrealista que parece haberse puesto de moda (recientemente comentamos Un asunto de familia, en iguales circunstancias para el Oscar extranjero) donde se exponen de manera tediosa los elementos que van a entrar en juego.

Un barrio de la ciudad de México a principios de los setenta, que el director ha decidido fotografiar en blanco y negro, a modo de recuerdos propios de infancia, una familia acomodada y como protagonista, la sirvienta de la casa y su drama personal.

Tras una primera hora lenta y distante con los personajes, la cinta se va calentando como un viejo electrodoméstico que tarda en ponerse a funcionar, ofreciendo después un drama donde lo más valorable es el afecto que se crea entre la criada y la familia.

Escenas como esta nos traen a la cabeza el neorrealismo italiano de los maestros del siglo XX

La cinta fluctúa entre el documental y el costumbrismo neorrealista, con un exceso del uso del plano general que incomoda por su frialdad, característica que está presente también en los momentos más dramáticos, aunque a pesar de ello, estos sí nos hacen entrar por fin en la película, un poco tarde ya.

Yalitza Aparicio, la protagonista, es una educadora que nunca había pensado dedicarse a la interpretación y cuya inexpresiva creación del personaje, que ha sido tan alabada, nos hace suponer que estamos ante otro caso de “nuevo traje del emperador”, por otros motivos que nada tienen que ver con el cinematográfico.

ESCENA CINEFILIA

La escena de la película que van a ver los niños al cine es de Atrapados en el espacio (Marooned, 1969), que influiría claramente en Cuarón para rodar Gravity (2013), su anterior película. También llaman la atención otras dos secuencias: la del entrenamiento de artes marciales en la que aparece el luchador de wrestling, Latin Lover y esas cabezas de perro disecadas, que dan tanta grima.

Escena de Atrapados en el espacio, que Cuarón calcó en Gravity, aparecida en Roma


LA IRREGULAR CARRERA DE ALFONSO CUARÓN

Al parecer, el éxito que obtuvo en México su desconocida, al menos aquí, primera película, la comedia Sólo con tu pareja (1991), llamó la atención de los productores de Hollywood, aunque también pudo ser su gran amistad con Guillermo del Toro.

El caso es que no mucho después firmaba dos cintas en EEUU, La princesita (1995) y Grandes esperanzas, enésima adaptación de la novela de Dickens, con Ethan Hawke, Gwyneth Paltrow y Robert De Niro. Sin embargo, tuvo que volver a México para hacer una de sus mejores cintas, Y tú mamá también (2001), protagonizada por nuestra Maribel Verdú y un joven Gael García Bernal y que consiguió una nominación al Oscar a mejor guión.

La misma J.K. Rowling sugirió que Cuarón dirigiera la tercera película de la saga de Harry Potter, Harry Potter y el prisionero de Azkaban (2004), tras la cual vino la adaptación de la novela de P. D. James, Hijos de los hombres (2006), su otra gran película.

Aunque también ha dirigido series de televisión, medio donde empezó en su país, y ha sido productor de El laberinto del fauno (2005), entre otras, su última cinta hasta Roma, fue la que le proporcionó el Oscar a mejor director, la también sobrevalorada Gravity (2013).


Un neo-noir pop millennial

Escrito por cinefiliacinefilia 27-12-2018 en Estrenos. Comentarios (0)

Lo que esconde Silver Lake **** (Under the Silver Lake, 2018) EEUU, 140 min. Estreno: 28 de diciembre.

La tercera película del director de It Follows (2014)- una de las más conseguidas cintas de terror recientes- David Robert Mitchell, puede que mezcle demasiados elementos, pero hay que reconocerle que mantiene el interés durante sus casi dos horas y media de duración, llegando a sorprendernos.

Un retrato muy conseguido de la generación millennial, gente llena de información, pero a veces un poco deslavazada, como las referencias de la película a toda la cultura pop, que mezclan a una Marilyn Monroe saliendo de la piscina (como en su última película inacabada) vista por un James Stewart de La ventana indiscreta que pierde a una chica como en Vértigo.

Pero los guiños a Hitchcock son pasados por el tamiz de David Lynch en un neo-noir con las chicas mumble core de Spring Breakers por ahí de fiesta. Video-juegos vintage, fanzines y el cómic underground de Charles Burns, mensajes ocultos en cajas de cereales, sectas, teorías conspiranoicas,  todo cabe en este cocktail pop que incluye hasta escenas de animación.

Riley Keough revive a la Marilyn de Something´s Got to Give que no pudo terminar de rodar

La ficción es parte de la realidad en una realidad donde no distinguimos lo que es ficción y más aun en Los Ángeles, la meca del cine de cartón piedra. Andrew Garfield interpreta a la perfección al treintañero desencantado y desocupado que se afana por encontrar a la chica que ha desaparecido y emprende un viaje al purgatorio, que no a los infiernos, propio de Alicia en el país de las maravillas.

Lo que esconde Silver Lake es una cinta sin pretensiones sociales, políticamente incorrecta, por eso no se va a llevar muchos premios seguramente, en un momento donde no se premia la imaginación sino más bien la hipocresía que la propia película critica.

ESCENA CINEFILIA

El viejo al piano que asegura haber compuesto todos los himnos pop que conocemos hoy día desde luego es un todo un puntazo, aunque también podemos citar a Andrew Garfield leyendo un comic de Amazing Spiderman, papel que lo llevó a la fama o la escena en que persigue a los niños que han rayado su coche.

ELIMINADO: DARK WEB *** (Unfriended: Dark Web, 2018) EEUU. 88 min.

El otro estreno destacado de este viernes 28 de diciembre, día de los inocentes, y últimos del año, es la secuela de Eliminado (2014), aunque sólo comparta productora, Blumhouse (la de Paranormal Activity, La purga, Múltiple o Déjame salir) y el tema del horror a través de las redes sociales.

Un slasher 3.0, donde un grupo de amigos interconectados por la red serán conscientes de un juego macabro a través de los archivos escondidos en la memoria caché del nuevo ordenador de uno de ellos. Todo ocurre en tiempo real a través de la pantalla del ordenador del protagonista.

Consigue su propósito de aterrorizar a internautas, aunque puede que dé más miedo viéndola desde tu propio ordenador, desde luego la experiencia es más inmersiva. Debut de su  director, Stephen Susco, también guionista, así como de otros títulos de género como la saga de El grito, en su versión americana, o La matanza de Texas 3D (2013).


Una historia de la crisis o la picaresca nipona

Escrito por cinefiliacinefilia 20-12-2018 en Estrenos. Comentarios (0)

Un asunto de familia  (万引き家族 /Manbiki Kazoku. AKA: Shoplifters, 2018) JAPÓN. 121 min. Estreno: 21 de diciembre.

Ganadora de la Palma de Oro este año en Cannes y seleccionada por Japón para participar en los Oscars, aun pendiente de ser candidata, Un asunto de familia, traducción española del original que vendría a ser algo así como Robo en familia, a pesar de todos sus reconocimientos, no es la mejor película de Hirokazu Kore- Eda.

Su intención de reivindicar un nuevo modelo familiar dentro de un ámbito de exclusión social y fuera de los habituales lazos de sangre que dictan lo que es una familia, es muy loable, sin duda, pero el tema que desarrolla una película no la hace mejor si la manera de contarlo es espesa y tarda demasiado en entrar en harina, como es el caso.

Un dramedy en toda regla, que va ganando a medida que se nos va desenredando esa madeja que conforma esta familia diferente, que vive el día a día enfrentándose a lo que la vida le puede ofrecer, incluyendo el hurto, la extorsión y la prostitución, para subsistir en la marginalidad de un frío Tokio afectado por la recesión.

Esta es la quinta colaboración de la actriz Kirin Kiki (derecha) con el director

El director vuelve a contar con la anciana actriz Kirin Kiki, que a todos fascinó en Una pastelería en Tokyo (2015) de Naomi Kawase, regalándonos nuevamente un papel de matriarca de un clan del que verdaderamente lleva ella las riendas.

FRASE CINEFILIA

“Lo que roban es el vínculo que une a una familia”


KORE-EDA Y LA FAMILIA

Este director nipón comenzó su andadura cinematográfica en el documental, a principios de los noventa. Temáticamente, su obra se ha centrado en los conflictos familiares, a través de diferentes géneros que incluyen el drama, la comedia, el thriller, el cine histórico e incluso lo sobrenatural y fantástico.

Con Air Doll, Kore-Eda se desmarcó de sus habituales conflictos familiares

En 2009, nos cautivó con Air Doll, la historia de una muñeca hinchable que cobra vida al ser tratada como una persona por su dueño. A partir de ahí, fue habitual en Cannes, donde ganó el Premio del Jurado con De tal padre, tal hijo (2013).

Más recientemente, con Nuestra hermana pequeña (2015), basada en un manga de Akimi Yoshida, ganó el Premio del Público por segunda vez en San Sebastián. Sus últimas películas, Después de la tormenta (2016) y el magnífico thriller El tercer asesinato (2017) son más directas y de una narrativa más conseguida que mismamente Un asunto de familia.

Aunque Kore-Eda, hasta ahora, ha desarrollado toda su carrera en Japón, su próxima cinta, La verdad, cuenta con producción francesa y actores de la talla de Juliette Binoche, Ethan Hawke y Catherine Deneuve, en una confrontación madre-hija que nos remite a los mejores Bergman o Almodóvar, así a priori.


Suspiria, corregida y aumentada, ¿pero necesaria?

Escrito por cinefiliacinefilia 06-12-2018 en Estrenos. Comentarios (0)

Suspiria ** (2018) ITAL-EEUU. 152 min. Estreno: 5 de diciembre.

El homenaje que Luca Guadagnino ha pretendido hacer a Dario Argento con este remake de Suspiria (1977) está marcado por dos principales errores. Uno ha sido aumentar ostensiblemente el metraje de la original en una hora más y el otro, el principal, introducir tramas políticas de la Alemania de los años 70.

Es cierto que a pesar de los cambios que ofrece esta versión, que no son pocos, de alguna manera se mantiene el espíritu de la película de culto giallo en la que se inspira. Guadagnino nos ofrece una oscura adaptación, frente a la propuesta de Argento de colores saturados, donde nos muestra abiertamente el aquelarre de brujas que se sugería tan elegantemente en la anterior.

Pero esto, sin embargo, resulta la parte más hipnótica y terrorífica en un giro de la historia al drama psicológico casi freudiano, con toques de feminismo y ecos del nazismo, como metáfora de la maldad absoluta, echando así demasiados ingredientes a la olla.

Elena Fokina es una bailarina rusa que ya había intervenido en otras películas

Suspiria (2018) tiene ese algo de la megalomanía de los grandes autores cuando abordan el terror, como Aranofsky o Kubrick, como si tuvieran que hacer más grande un género que ya lo es por sí mismo sin necesidad de explicaciones de mayor calado moral.

ESCENA CINEFILIA

La secuencia en la que una de las bailarinas es golpeada con extrema violencia contra las paredes de espejo y el suelo, retorciéndole literalmente las extremidades, supone el primer contacto con fuerzas sobrenaturales de la cinta, abriéndonos la puerta al delirio que nos espera.

GRANDES ARTISTAS

Capítulo aparte merece el tema del reparto. Al parecer Guadagnino quería reunir a los actores de su película Cegados por el sol (2013), consiguiendo sólo a Dakota Johnson (como la nueva alumna de la escuela de danza, bueno aquí compañía) y a Tilda Swinton, que además de interpretar a la directora, también hace un papel de hombre, como el viejo psiquiatra, bajo el nombre de Lutz Ebersdorf y varias capas de maquillaje que la hacen irreconocible.

El secreto de que Tilda Swinton es Lutz Ebersdorf fue desvelado tiempo después del estreno en el festival de Venecia

Además, el director de Call me by your name recupera a la protagonista de la versión de 1977, Jessica Harper, en un pequeño papel y destaca, en un reparto casi exclusivamente femenino, la joven Chloë Grace Moretz (Kick-Ass, Déjame entrar). De hecho, sólo los dos detectives y algún personaje minoritario son interpretados por hombres.

En cuanto a la banda sonora, decir que Thom Yorke, el cantante de Radiohead, la ha compuesto inspirándose en el Kraut Rock, corriente musical de rock y electrónica surgida en Alemania Occidental a finales de los sesenta y vigente en la época en que se desarrolla la película.

Finalmente, los diabólicos bailes, que quieren reflejar los sentimientos femeninos, están inspirados en bailarinas de danza moderna como Pina Bausch, de quién Pedro Almodóvar rodó una coreografía suya para su película Hable con ella (2002).