CINEFILIA

Revista de cine

Miguel Albertos

Cine gay de color (negro)

Escrito por cinefiliacinefilia 08-02-2017 en Cine lgtb. Comentarios (0)

Con motivo del estreno de Moonlight, historia de un homosexual de color, hacemos un repaso al tratamiento que ha tenido en la historia del cine este colectivo doblemente estigmatizado, que sólo por esto se merecería ganar en los Oscar, donde ha sido nominada a los principales premios, aunque la película se lo merece por sí misma.

El primer actor negro en despertar atracción en hombres es Paul Robeson (cantante, escritor y activista además, que protagonizó primeras versiones en los años 30 de Magnolia y Las minas del Rey Salomón) en la película inglesa Borderline (1930), considerada una de las primeras películas de temática LGTB sobre un hotel muy liberal regentado por dos lesbianas y un pianista gay.

El famoso cortometraje de Jean Genet, Un chant d´amour (1950), incluía una provocativa escena de una danza sexual en un calabozo con un joven de color. Precisamente de este autor es la novela en que se basa Querelle (1983) de R. W. Fassbinder, donde un negro grande y musculado regenta el club donde confluyen sus protagonistas.

Brad Davis sodomizado por Günther Kaufmann en la famosa secuencia de Querelle

El director norteamericano Robert Altman reflejó el ambiente de un cuartel militar de entrenamiento en Desechos (Streamers, 1983) sobre una premiada obra de teatro de David Rabe, donde dos cadetes, uno gay y uno negro, son objeto de las burlas de sus compañeros de barracón.

A finales de los 80, el video artista inglés Isaac Julien realiza Looking for Langston (1989), recreando el universo del poeta afroamericano Langston Hughes, de gais de la alta sociedad en el Cotton Club o el barrio del Harlem, fotografiada en blanco y negro, como vemos en la foto de más arriba. Del mismo realizador es La radio pirata (Young Soul Rebels, 1991) ambientada en un hervidero de razas y opciones sexuales en el Londres pre Tatcher, siendo hasta la fecha los dos únicos largometrajes de Julien.

La estrella de TV en ese momento, Will Smith que triunfaba como El príncipe de Bel Air, interpretaría un papel de homosexual en la adaptación de la obra de teatro Seis grados de separación (1993) hecha por Fred Schepisi (La casa Rusia), en cuyo rodaje al parecer tuvo problemas de homofobia con su compañero de reparto Ian McKellen (el popular Gandalf) y por lo que luego se acabó disculpando.

Will Smith interpretó a un gay en Seis grados de separación

También en los 90 pudimos ver a negros travestidos en A Wong Foo, gracias por todo. Julie Newmar (1995) o en Stonewall. La primera nos mostraba al actor de color Wesley Snipes, surgido del cine de Spike Lee y posteriormente en cintas de acción como Blade, en una especie de versión americana de Priscilla, reina del desierto. Stonewall (1995), recreaba el nacimiento del orgullo gay en EEUU.

A finales de la década, en Guinea se filmaba la primera película gay del África negra, la valiente Dakan (1997), cuyo país retiró el apoyo económico a la cinta al enterarse de su temática. En Alemania, la directora Doris Dörrie contaba la relación de amistad y cariño entre una mujer que fracasa en el amor y un homosexual de color en Nadie me quiere (1994).

Ya en este siglo, encontramos directores afroamericanos como Patrick-Ian Polk, entregados a la temática del black power gay, con cintas como Noah´s Arc  (2004), que daría paso a una serie de TV, The Skinny (2012) y Black Bird (2014).

El duro Wesley Snipes, toda una drag queen en A Wong Foo… entre John Leguizamo y Patrick Swayze

Actores tan conocidos como Diane Keaton, Dermot Mulroney o Sarah Jessica Parker protagonizaron La joya de la familia (2005), otra historia de amor interracial con la particularidad de que uno de ellos es sordo, que se desarrolla en una reunión familiar en fechas navideñas, como The Houseboy (2007), del montador de Another Gay Movie 2, Spencer Schilly.

En Sudáfrica se filma una historia real entre un marinero holandés y un esclavo nativo, condenados por sodomía, ocurrida en el siglo XVII cerca de Ciudad del Cabo, en la antirracista Proteus (2003), en coproducción con Canadá.

En la década en curso, destacan la coproducción entre España y República Dominicana de Agustí Villaronga, El rey de La Habana (2015), la divertida comedia norteamericana de Sean Baker, Tangerine (2015), sobre una prostituta transgénero que sale de prisión y trabaja en las calles de Los Ángeles y la cinta francesa Cuando tienes 17 años (2016) de André Téchiné.

Mya Taylor y Kitana Kiki Rodriguez, espectaculares en Tangerine y por las que se luchó para que fueran las primeras actrices transexuales nominadas a un Oscar pero no se consiguió.

Bonus list:

Basquiat (1996)

Holiday at Heart (2000) Telefilme

Brother to Brother (2004)

Rag Tag (2006)

The line of Beauty (2006)

Boy Culture (2006)

Children of God (2010)

Four (2012)

The Happy Sad (2013)

Chasing Pavement (2015)


Black Gayhood

Escrito por cinefiliacinefilia 07-02-2017 en Estrenos. Comentarios (0)

Moonlight (2016) **** EEUU. 111 min.

Moonlight podría verse como una especie de versión afroamericana y gay de Boyhood, de hecho su subtítulo Historia de una vida no difiere mucho de Momentos de una vida, con el que fue apellidado el filme de Richard Linklater.

Como en aquella se nos muestran tres momentos de la vida de una persona: niñez, adolescencia y juventud, como si fuera su respuesta negra para ganar el Oscar. Aunque 12 años de esclavitud, otra película también producida por Brad Pitt de temática afroamericana ya lo ganó en 2013.

Últimamente, que parecemos estar más sensibles con las minorías, también el colectivo LGTB reclama la estatuilla que le fue negada con Brokeback Mountain, aunque La La Land parece llevar más papeletas y fuera de justicias poéticas sociales, se lo merezca más como un redondo producto hollywoodiense.

Alex R. Hibbert y Mahershala Ali en una paternal escena de gran ternura.

Aún así la cinta, junto con La llegada, es de lo mejor que ha seleccionado la Academia. Su director Barry Jenkins, en este segundo largometraje, consigue contarnos una historia sobre un personaje que pertenece a dos colectivos desfavorecidos: la gente de raza negra y la homosexual, con gran naturalidad y sin caer en los tópicos dramáticos de ninguno de los dos.

La vida de Chiron no es fácil desde su infancia, en la que tiene que bregar con una madre drogadicta y un entorno escolar en el que es objeto de bullying. Con ayuda de Juan, el camello del barrio, tendrá que formar su carácter para sobrevivir y pasar de ser llamado Little a Black.

Su protagonista en edad adulta, Trevante Rhodes, maneja mucho mejor los silencios que el favorito al Oscar, Cassey Affleck, sin que siquiera sea candidato al premio, aunque sí está nominado Mahershala Ali, como Juan, el personaje que nos explica el título de la película, sin el maniqueísmo habitual de estos diálogos pretendidamente poéticos, en una bella escena.

ESCENA CINEFILIA

El reencuentro final, aunque sorprende un poco, no deja de aportar gran sensibilidad dando una nueva dimensión a los personajes.

8 NOMINACIONES AL OSCAR: Mejor película, director (Barry Jenkins), actor secundario (Mahershala Ali), actriz secundaria (Naomie Harris), guión adaptado (Barry Jenkins), fotografía (James Laxton), banda sonora (Nicholas Britell) y montaje.



Venganza desbocada

Escrito por cinefiliacinefilia 06-02-2017 en Cine español. Comentarios (0)

GOYA MEJOR PELÍCULA 2016

Tarde para la ira (2016) **** ESPAÑA. 92 min.

Impactante ópera prima del actor Raúl Arévalo, que no se ha reservado ningún papel en la misma y que da en el clavo con la forma en que narra la exposición de unos hechos que constituyen una venganza planeada con alevosía. Entre el cine quinqui y el thriller más castizo se mueve este gran acierto, trasunto de Kill Bill de Quentin Tarantino en versión cañí.

Un hombre que ha perdido a su padre y a su prometida en el atraco a una joyería propiedad de su familia planea meticulosamente la venganza hacia sus autores a la espera de que el único condenado por aquello salga de prisión. Movido únicamente por ese traumático sentimiento de pérdida, implica incluso a terceras personas.

Desde la impactante primera secuencia de la huida tras el atraco, el director nos ofrece toda una serie de momentos llenos de crudeza y violencia donde sus actores se entregan desde las tripas a unos personajes solitarios y marcados por la tragedia. 

Manuel Soto, cantado ganador del Goya, con la pareja protagonista Antonio de la Torre y Luis Callejo.

El siempre efectivo Antonio de la Torre, acompañado por otro gran actor de carácter, Luis Callejo, la poco aprovechada Ruth Díaz, Raúl Jiménez, que guarda una sorpresa final y Manolo Solo, en unos de los personajes secundarios que serán más recordados en el cine español, conforman el elenco artístico.

ESCENA CINEFILIA

Sin duda la escena más impactante de toda la película es la que tiene lugar en el office del gimnasio de boxeo entre Manuel Solo, Antonio de la Torre y Luis Callejo.

GOYA 2016

Tarde para la ira ha conseguido cuatro premios en la pasada edición de los Premios Goya, los relativos a mejor película, mejor dirección novel, guión original y actor de reparto (Manuel Solo).



Noche para la hipocresía

Escrito por cinefiliacinefilia 06-02-2017 en Eventos Cinefilia. Comentarios (0)

XXXI Edición Gala Premios Goya 2016.

Mientras Cannes se rinde a Pedro Almodóvar nombrándole miembro del jurado, las pocas nominaciones de los académicos –léase, gente que trabaja en el cine cuyo máximo deseo es hacerlo con él- sólo reconocen indirectamente su labor como director de actores. Esfuerzo que agradeció la premiada como mejor actriz Emma Suárez, por partida doble, como principal y secundaria en las dos mejores películas del cine español del año, Julieta y La próxima piel.

Tarde para la ira, magnifica ópera prima del hasta ahora actor Raúl Arévalo, es votada como mejor película española y consigue además, dirección novel, guión original y la actuación de reparto de Manolo Solo, tan impactante como inolvidable, aunque solo tenga prácticamente una secuencia.

Es sin embargo, la ganadora en número de premios, algo incomprensible, Un monstruo viene a veme, bluf español del año, acaparando hasta nueve galardones, algunos sin sentido como el de maquillaje y peluquería y la dirección de Juan Antonio Bayona, esforzado realizador con ínfulas hollywoodienses y tan emocionado como nervioso en la gala que acabó tomándose una tila.

Raúl Arévalo, triunfador de los Goya con su ópera prima Tarde para la ira

Evento que contó, por tercer año consecutivo, con Dani Rovira como maestro de ceremonias y coguionista, con ese gracejo tan hispánico como poco comprometido, que viene a ser lo mismo. Haciendo bromas a veces de poco gusto, que incluso la realización de Juan Luis Iborra ponía de manifiesto con primeros planos de los invitados. Como la cara que puso Ana Belén con el insufrible número musical con una letra imposible y mal interpretado por Adrián Lastra y Manuela Vellés, en una gala llena de ritmo y humor pero falta de espectáculo.

Solamente ella, la premiada con el Goya de Honor, Ana Belén, fue capaz de decir que la cinematografía nacional no se merece esa falta de respeto de un gobierno que, añadimos nosotros, infravalora la cultura en general, con un dirigente que reconoció no haber visto ninguna de las películas nominadas. Ni falta que hace que nombremos a alguien que prefiere fumar puros en el palco de honor de campos de fútbol y cuya lectura más habitual es el periódico deportivo Marca.

Roberto Álamo, fue  justamente premiado como mejor actor en la película Que Dios nos perdone, arrebatándoselo a Luis Callejo, coprotagonista de Tarde para la ira, que también se lo merecía, al igual que Antonio de la Torre, aunque este ya tenga un cabezón y otras ocho nominaciones, incluída esta. Carlos Santos, con más de una decena de películas a sus espaldas, se alzaba con el Goya a actor revelación por interpretar a Luis Roldán en El hombre de las mil caras.

Dani Rovira se besó con Karra Elejalde para que no se fuera de vacío tras no ganar el Goya.

Acertados también fueron los premios a películas extranjeras, sobre todo el de Elle de Paul Verhoeven, como película europea y también El ciudadano ilustre como cinta iberoamericana.

Por lo demás, se valoró justamente al mejor autor de animación en España, Albero Vázquez, tanto por su largometraje Psiconautas, los niños olvidados como por su corto Decorado. Añadir que también se premió el corto de ficción Timecode, que además de ser galardonado en Cannes ha sido nominado a los Oscar. ¡Suerte para Juanjo Giménez Peña, su director!

En resumen, una ganadora en número de estatuillas, aunque solo se reconoce a su director entre los premios importantes, J. A. Bayona, que tuvo el valor de reivindicar a los actores españoles, cuando él no trabaja con ellos y donde triunfó realmente una buena película como Tarde para la ira, por encima de productos más elaborados y bellos como Julieta.


PALMARÉS

Película: Tarde para la ira

Película de animación: Psiconautas, los niños olvidados

Película documental: Frágil equilibrio

Película europea: Elle

Película iberoamericana: El ciudadano ilustre


Director: J. A. Bayona por Un monstruo viene a verme

Director novel: Raúl Arévalo por Tarde para la ira


Actor: Roberto Álamo por Que Dios nos perdone

Actor de reparto: Manolo Solo por Tarde para la ira

Actor revelación: Carlos Santos por El hombre de las mil caras


Actriz: Emma Suárez por Julieta

Actriz de reparto: Emma Suárez por La próxima piel

Actriz revelación: Ana Castillo por El olivo


Guión original: Tarde para la ira

Guión adaptado: El hombre de las mil caras


Fotografía, montaje, música, dirección artística, dirección de producción, maquillaje y peluquería, sonido, efectos especiales: Un monstruo viene a verme

Vestuario: 1898, los últimos de Filipinas.

Canción: Ai, ai, ai (Silvia Pérez Cruz) de Cerca de tu casa


Cortometraje de ficción: Timecode

Corto de animación: Decorado

Corto documental: Cabezas habladoras


Goya de honor: Ana Belén


RANKING

A MONSTER CALLS ………………….......9

TARDE PARA LA IRA……………………...4

EL HOMBRE DE LAS MIL CARAS………2

JULIETA……………………………………...1

QUE DIOS NOS PERDONE……………….1







Futuros imperfectos en el cine español

Escrito por cinefiliacinefilia 01-02-2017 en Cine español. Comentarios (0)

 Proyecto Lázaro (Project Lazarus AKA: Re Alive, 2016) *** ESPAÑA. 113 min.

Veinte años después de Abre los ojos, Mateo Gil, co guionista de aquella junto con Alejandro Amenábar, vuelve a reincidir sobre el tema de una manera más realista y a la vez más dramática. Lo que en la cinta de Amenábar era thriller y ciencia-ficción aquí se convierte en una historia de amor en un futuro cercano, más próximo a la serie de TV Black Mirror.

A pesar de la buena reacción de la crítica, el público sin embargo no ha respondido tan bien y si la cinta de 1997 supuso un éxito, llegando a tener un remake americano protagonizado por Tom Cruise, la actual no superaba los 20.000 espectadores, mientras por ejemplo A Contratiempo acumula más de 400.000.

Retrasar su estreno a mediados de enero de este año tampoco ha ayudado a que entrara entre las nominadas a los Goya, lo que sorprendentemente consiguió su director con su anterior película Blackthorne. Sin destino (2011), sin haberla estrenado oficialmente en salas en toda España. Curiosamente Mateo Gil, tiene previsto estrenar en septiembre su próximo largometraje, Las leyes de la termodinámica, una comedia romántica con Miki Esparbé y Hugo Silva.

Tom Hughes y Oona Chaplin viven una complicada historia de amor en Proyecto Lázaro.

Proyecto Lázaro nos cuenta la historia de Marc, un joven al que se le diagnostica un cáncer terminal con una esperanza de un año de vida y decide criogenizar su cuerpo convirtiéndose en el futuro en el primer hombre resucitado, aunque las cosas no serán exactamente como él esperaba.

Este interesante argumento que nos es narrado a través de flashbacks, implica también una historia de amor que tendrá consecuencias en el futuro del protagonista. Un futuro donde no hay feos y la sexualidad está más normalizada pero del que se nos muestra poca cosa.

ESCENA CINEFILIA

Los primeros intentos de resurrección de otros pacientes del proyecto Lázaro son un impacto para Marc cuando los ve en las grabaciones del doctor.


CINE FUTURISTA ESPAÑOL

Antonio Resines dio un giro a su carrera con Acción mutante

La primera cinta futurista española por desgracia no se conserva, se trata de Madrid en el año 2000 (1925), donde la capital es un gran centro de negocios con un gran rÍo navegable. Muchos años después, en 1965, Vicente Aranda situaba la acción de Fata Morgana en un Londres del futuro donde aparecen y desaparecen personas.

Entre los 70 y los 80, el director Juan Piquer Simón, que se puede decir que hizo la primera película de efectos especiales española, realizó sus propias versiones de Superman, Supersonic Man (1979), de E.T., Los nuevos extraterrestres (1983) y de Abyss en La grieta (1989).

Precisamente Mateo Gil junto con Alejandro Amenábar cerraban una buena década para la ciencia ficción española con el filme Abre los ojos (1997). Unos años antes, Acción mutante (1992) de Alex de la Iglesia, en tono más gamberro pero con buena producción de El Deseo, sorprendía con una comedia que incluía naves espaciales, tan poco habituales en el cine español. Ese mismo año se estrenaba Supernova, otra comedia futurista con la cantante Marta Sánchez.

Músicos como Iggy Pop, Johnny Ramone o Marta Sánchez han sido solicitados para este tipo de cine en España.

Con reparto internacional, José María Forqué dirigía en 1994, Nexus 2.431, año en el que una explosión del Sol conducía a los pocos supervivientes de la Tierra al planeta Taron. En 1995, Óscar Aibar adaptaba un cómic propio, dibujado por Miguel Ángel Martín en Atolladero, western post-apocalíptico protagonizado por Iggy Pop.

El siglo XXI se iniciaba con una misión internacional tripulada a Marte en Stranded: Náufragos (2001) protagonizada por su propia directora María Lidón (Luna) junto a María de Medeiros, José Sancho o Johnny Ramone de Los Ramones.

Carlos Atanes ha dirigido cuatro películas del género hasta el momento: FAQ: Frequently Asked Questions (2004) distopía donde la corrección política en su versión más radicalmente feminista se ha impuesto como régimen totalitario en Nueva Europa, Próxima (2007) con Anthony Blake, sobre el contacto con extraterrestres, Maximun Shame (2010), otra distopía en la que el fin del mundo está cerca y Gallino, the Chicken System (2012) filme pornofilosófico con Octavi Pujades y Pablo Puyol.

Antonio Banderas produjo y protagonizó Autómata.

Después de años sin dirigir tras su primera película, la inclasificable Fotos, que ganó el mejor guión en Sitges en 1996, Elio Quiroga estrenaba La hora fría (2006), distopía post nuclear con infectados de por medio protagonizada por Silke.

Nacho Vigalondo trató los viajes en el tiempo en Los cronocrímenes (2007) y  las invasiones extraplanetarias en Extraterrestre (2011). En esta década destacan dos films sobre robots: EVA (2011) de Kike Maíllo y Autómata (2014) con Antonio Banderas.

Las más recientes en llegar han sido: Los últimos días (2013) con Quim Gutiérrez y José Coronado aborda como indica su título el fin del mundo, con guión y dirección de los hermanos Pastor y Sueñan los androides (2014) de Ion de Sosa, sitúa la acción en 2052. Trasunto de la novela de Philip K. Dick que inspiró Blade Runner, salvando las distancias, ya que a la vez es una metáfora de la crisis.