CINEFILIA

Literatura

Los principitos

Escrito por cinefiliacinefilia 08-09-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

El principito (The Little Prince, 2015) *** FRANCIA. 108 minutos.

Mucha imaginación han tenido que echarle a la novela de Antoine de Saint-Exupéry para llevarla a la gran pantalla, actualizándola pero conservando a la vez el espíritu de la obra original. Mientras hay una parte que respeta los textos y tramas de la novela, con un arte creado en papel y arcilla muy artesanal, por otro lado, hay dibujos en técnica Digital 3D, similares a las películas de Pixar, que representan el mundo real.

La historia de una niña de nuestros días cuya madre le tiene la vida planificada, para que no dependa de nadie y sufra el abandono de su marido como ella, que gracias a su anciano vecino se ve imbuida por El principito, a través de unas páginas escritas por el viejo, que no es otro que el Aviador de la novela.

Película que parece hecha para animar a leer el libro, más que para ser vista en su lugar, ya que incluso dan ganas de releerlo a los que ya lo hicimos, con personajes nuevos que se ven influenciados por los ya conocidos de Saint-Exupéry. Vemos también a un crecido Principito que recuerda al deshollinador de “Mary Poppins”, una especie de “perdedor” para la sociedad de grises adultos, como lo era aquel.


Aunque la producción es francesa, su director es el norteamericano Mark Osborne, conocido por “Kung Fu Panda” (2008) y la película de Bob Esponja (2004). Su hijo Riley, pone voz al pequeño príncipe en la versión inglesa, que incluye a estrellas como Jeff Bridges, James Franco, Benicio del Toro o Marion Cotillard.

LA ESCENA

Son especialmente memorables las escenas que trasladan la obra original, de gran sensibilidad y belleza estética, con animación en stop motion, aunque también aparece la imagen original del Principito dibujado por su autor, así como la versión adulta y de niño en 3D, llegándose a ver hasta cuatro diseños diferentes del Principito en la cinta.


EL PRINCIPITO EN PANTALLA

Son múltiples las adaptaciones a la pequeña y a la gran pantalla de la novela de Antoine de Saint-Exupéry, publicada en 1943. Principalmente son telefilmes, cortometrajes y series de televisión.

La primera conocida es “Der kleine prinz”, un telefilme alemán en blanco y negro de 1954, de 60 minutos de duración dirigido por Fritz Umgelter. Existiendo versiones posteriores, en los años 60, de Bélgica, Austria y la Unión Soviética, todas ellas para televisión.

El malogrado Gene Wilder protagonizó junto al jovencísimo Steven Warner la versión musical.

El único largometraje hasta ahora había sido la versión norteamericana, una adaptación al cine del musical de Broadway, “El pequeño príncipe”, en imagen real, dirigida por Stanley Donen (Cantando bajo la lluvia, Charada) en 1974, donde intervienen el coreógrafo y director Bob Fosse (Cabaret) y el recientemente fallecido Gene Wilder, interpretando a la Serpiente y al Zorro respectivamente.

En 1978, se realizó una serie de televisión de anime, o sea dibujos animados japoneses, en coproducción con EEUU y Alemania. A través de 39 episodios se extendía la historia del Principito, acompañado del pájaro espacial Swifty y Rose Girl bajo el título de “Las aventuras del Principito”.

Will Vinton, cortometrajista norteamericano especializado en animación en plastilina adaptó la novela francesa en 1979 con la voz de Cliff Robertson como narrador- aviador en una película de 25 minutos en stop motion.

No podía faltar la versión japonesa, en anime, de El principito

Existe una versión francesa de 1990, dirigida y adaptada por Jean-Louis Guillermou en live- action, así como una serie también con actores, del mismo año, realizada por un tal Jean-Louis Cap. Coincidiendo en este año además un telefilme de animación, coproducción entre Austria y Alemania, “Der kleine Prinz” de Theo Kerp, bastante decente.

Hay también una ópera filmada en 2004 para la televisión británica BBC compuesta por Rachel Portman, primera compositora de bandas sonoras ganadora de un Oscar por “Emma” en 1996, autora también de “La bella y la bestia 2” (1997) y “Oliver Twist” (2005).

En 2010, Francia decide adaptar al formato televisivo su gran obra de la literatura infantil en coproducción con Alemania, en dibujos animados, llegando a los 52 episodios. Su adaptación llevó diez años y fue emitida por Discovery Kids.

A esto hay que añadir que recientemente también se han realizado dos cortometrajes de animación, uno belga “The Little Prince 4D” (2011)  de 15 minutos y otro de EEUU “The Rose and I” (2015).


La secta suicida

Escrito por cinefiliacinefilia 02-06-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

Acantilado (2016) ***

No cabe duda de que estamos ante uno de los comienzos más impactantes que recuerdo, en una cinta española al menos. Helena Taberna, su directora, siguiendo caso omiso de aquellas palabras que dijo Cecil B. De Mille de que una película debía empezar con un terremoto y de ahí para arriba, se marca un suicidio en masa, de varias personas vestidas de blanco tirándose de noche por un acantilado.

Se trata de la adaptación de la novela de Lucía Etxebarría El contenido del silencio, donde una joven que se ha distanciado de su familia entra en una secta que hace ese tipo de prácticas. Su hermano es avisado por las autoridades de la posible muerte de la joven y acude para su identificación a las islas Canarias, abandonándolo todo por encontrarla.

Es cierto que a lo mejor no sigue del todo los consejos de De Mille pero este thriller español apodado de intimista, consigue mantener el interés de una investigación policial para salvar a los integrantes de esta secta. La trama incluye además relaciones personales de amor y sexo, jugando con los elementos propios del género correctamente  integrados.

Ingrid García Jonsson y Jon Kortajanera, que últimamente parece preferir los sets de cine a las pasarelas.  

El reparto de este filme de mujeres incluye nombres femeninos como Goya Toledo, Ana Gracia, Juana Acosta e Ingrid García Jonsson. En la parte masculina, el último chico Almodóvar, Daniel Grao y el modelo metido a actor Jon Kortajanera, demostrando dotes suficientes para la interpretación, consiguiendo una unidad coral entre todos muy aceptable.

Su poco prolífica directora, Helena Taberna, que debutó con “Yoyes”, hacía ocho años que no dirigía ficción desde “La buena nueva”, con la que consiguió un premio en la Seminci de Valladolid para su protagonista Unax Ugalde.

SECUENCIA CINEFILIA

Aunque peque de poco original, la escena de entrada del suicidio ya comentada es la que más puede quedar en el recuerdo de los espectadores aunque no es el único suicidio que vemos en esos términos.


LUCÍA ETXEBARRÍA Y OTROS CUERPOS ESCRITOS

Juan Diego Botto y Enma Suárez interpretaban a un homosexual y una joven viuda que tienen una historia de amor en “Sobreviviré”.

Esta escritora madrileña hacía tiempo que no tenía relación con el séptimo arte desde que a principios de siglo colaboró en la escritura de guiones originales con Alfonso Albacete y David Menkes en “Sobreviviré” y “I love you baby” y con Antonio del Real en “La mujer de mi vida”. También llegó a adaptar una novela propia, la exitosa “Amor, curiosidad, prozak y dudas”, que dirigió Miguel Santesmases.

A esto hay que añadir que también intervino en un guión junto a varios autores en la película francesa “El príncipe del Pacífico” y sus intervenciones delante de la cámara en la desconocida  “Tomándote” (2000) y hace dos años en el falso documental “La maniobra de Heimlich”.

Parece que últimamente se ha reconciliado con el cine produciendo y escribiendo el cortometraje “Salir del armario”, también este mismo año.




Bovarismo

Escrito por cinefiliacinefilia 19-05-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

Logan Marshall- Green, el marqués, primer amante de Enma, Mia Wasikowska.

Madame Bovary (2014) **

Se entiende por bovarismo el estado de insatisfacción crónica de una persona, producido por el contraste entre sus ilusiones y aspiraciones -a menudo desproporcionadas respecto a sus propias posibilidades- y la realidad, que suele frustrarla. Término usado en referencia a la insatisfacción de la protagonista de Madame Bovary, por supuesto.

Bovarismo es lo que nos da al ver esta versión, ya que conociendo la novela de Flaubert, desde luego esperábamos más de lo que se nos ofrece. Se trata de una Bovary descafeinada. Todos los picos más dramáticos se liman, ni el marido le resulta tan desagradable a esta Enma y ni si quiera llega a tener un hijo, subrayando más el drama económico, convirtiendo al comerciante en el verdadero villano de la película.

Se ha recortado mucho el personaje del marido, Charles Bovary, así como el final de la novela, dejando un desenlace abierto a diversas interpretaciones, para quienes no conozcan la historia original, más benevolente con todos los personajes. Una visión más fría sin embargo, rodada en tonos oscuros en interiores y verdes grisáceos en exteriores.

Henry Lloyd Hughes y Mia Wasikowska son los Bovary y Ezra Miller, su joven amigo Leon.

Para Sophie Barthes, su directora, es su segundo largometraje, donde ha contado con un gran reparto de estrellas: Paul Giamatti (Entre copas), Ezra Miller (Las ventajas de ser un marginado), Logan Marshall-Green (La invitación) y una Mia Wasikowska que parece no haber hecho los deberes, se la ve floja o perdida con los verdaderos motivos que mueven a Enma, ya que no los transmite.

SECUENCIA CINEFILIA

El bosque está muy presente en toda la película, ahí se inicia y ahí acaba pero también ahí se muestra la degradación del personaje de Enma, en sus idas y venidas. Un bosque denso, incómodo que la separa de sus anhelos.

MADAME BOVARY EN LA GRAN PANTALLA

Existen más de una decena de adaptaciones cinematográficas de la novela de Gustave Flaubert, publicada primero por entregas en “La Revue de Paris”, en 1856. Sin contar con las por lo menos siete versiones para televisiones europeas y norteamericanas que existen. Casi siempre se ha respetado el título del libro, con lo que sólo se citan estos cuando difieren de “Madame Bovary”.

Tras un primer acercamiento en  EEUU de 1932, “Unholy love”, que traslada la acción a Nueva York, Jean Renoir adaptó en Francia la novela de Flaubert un año después, con gran éxito. Pola Negri, más conocida como actriz de cine mudo, interpretó a la infiel esposa en la versión alemana de 1937. 

Jenifer Jones sí que supo impregnar al personaje del dramatismo que requería, en 1949.

Pasados diez años es en Argentina donde se produce una nueva película sobre la novela francesa, dirigida por Carlos Schlieper. Vincente Minnelli se encargó de la visión hollywoodiense de la Metro Goldwyn Mayer en 1949, con un reparto de estrellas de la época como Jenifer Jones, Louis Jordan y James Mason.

La primera versión en color es una coproducción italo-alemana de 1969,I peccati di Madame Bovary”/ “Die nackte Bovary”Los pecados de madame Bovary/ La Bovary desnuda- que se centra más en el plano sexual.  En Polonia, no mucho después se realiza “Pani Bovary to ja”-Madame Bovary soy yo- (1977) donde Anna, la protagonista, se ve influenciada por las novelas de Flaubert .En 1991, el francés Claude Chabrol revive a Enma Bovary bajo los rasgos de Isabelle Huppert, en una brillante cinta nominada a globos -filme extranjero- y Oscars - vestuario-. Más curiosas pueden resultarnos las versiones de La India y de México: “Maya” (1993), la primera y “Las razones del corazón” (2011), dirigida por Arturo Ripstein




Torre de corrupción

Escrito por cinefiliacinefilia 13-05-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

High rise (2015) ****

Segunda película que se estrena en España del británico Ben Wheatley, tras la premiada “Turistas”, a pesar de tener cinco películas en su haber y otra ya terminada. Habitual del género negro, en esta cinta va más allá internándose en los mundos distópicos de J. G. Ballard, autor de la novela  Rascacielos en que se basa.

En un futuro cercano y apocalíptico, hay un grupo de edificios que controla su arquitecto, dejando patente la supremacía de el de arriba sobre el de abajo. Allí da a parar un cirujano huyendo de un pasado misterioso.  La degradación de la idealmente diseñada comunidad no tardará en llegar tras los excesos de las clases altas.

El filme se mueve entre el discurso político de la lucha de clases y la fascinación cinéfila con referencias a David Lynch (la oreja) o a la propia “Blade Runner”, tanto en la torre inclinada, como en la presencia del creador e incluso la oveja de Philip K. Dick. Las fiestas constantes parecen filmadas por Sofía Coppola y hay escenas que formalmente nos recuerdan a “Abre los ojos”.

 Por no hablar de las referencias orwelianas, habituales en cualquier distopía que se precie. Y otras que están, se vean más o menos como “Snowpiecer”, “Metrópolis” o “Farenheit 451” y hasta Terry Gilliam.

Jeremy Irons borda el papel de arquitecto sin parar de traernos a la mente al Tyrell de la distopía de Ridley Scott y su protagonista Tom Hiddleston (La cumbre escarlata) que deambula sin despeinarse, con aspecto entre Peter Weller y Michael Fassbender, en este fin del mundo local ayudado por una abnegada Elisabeth Moss (Mad Men). Aunque Luke Evans (Dracula, la leyenda jamás contada) le roba claramente la película, como el alborotador documentalista.

Un derroche conceptual  y visual para el hasta ahora más familiar Wheatley, cuya esposa Amy Jump firma el guión, del que sale más que airoso aunque en ocasiones está a punto de perder el centro. Lo cual no es difícil moviéndose en este mundo caótico con personajes desbocados donde la frase más coherente la dice un niño: “Ese cielo no existe, idiota”. 

SECUENCIA CINEFILIA

No deja de atraernos sobre manera ese inmenso parking donde los personajes pierden sus coches y que sufre un proceso de corrupción absoluto, al igual que el resto de los espacios del edificio, como el súper o el gimnasio, resultando todos ellos inquietantes.

J.G.  BALLARD Y LA DISTOPÍA EN CINE

A pesar de que posiblemente sea más popular la adaptación de la novela autobiográfica de Ballard “El imperio del sol” (1987) de Steven Spielberg, lo cierto es que este autor británico que relataba ahí su experiencia de niño con su familia en un campo de concentración japonés, pertenece a la llamada nueva ola inglesa de escritores de ciencia-ficción. Llegando a ser referente con una de las primeras obras de clima ficción

Años después en 1996, David Cronenberg adaptó su novela “Crash”, no sin falta de polémica en Reino Unido por su temática sexual mezclando coches y accidentes. Con James Spader, Holly Hunter y Rosanna Arquette.

  

James Spader con ganas de mambo tras un accidente en “Crash”

 “The Atrocity Exhibition” (2000), basada en una novela homónima de Ballard tuvo menos suerte en pantalla, en versión de Jonathan Weiss, su única película. El tema es atrayente: un profesor universitario fascinado por la historia de la violenta autodestrucción de la humanidad.

Una interesante historia corta sobre un futuro donde los humanos están a punto de extinguirse, con niños mutantes, del escritor, se llevó a la pantalla en Portugal en 2002 bajo el título de “Aparelho Voador a Baixa Altitude” sobre el relato "Low Flying Aircraft".

El francés Jean-Claude de Nesle, adaptó también una novela de Ballard para televisión en 1974, “Billion” con un curioso argumento sobre dos compañeros de piso que descubren en casa, un espacio extra, personal que desconocían. Todo se complica cuando permiten entrar a amigos íntimos y familiares.

Añadir el tratamiento de guión que le hizo a Val Guest (El experimento del Dr. Quatermass) para “Cuando los dinosaurios dominaban la tierra” (1970), situada en un imaginado pasado donde convivían humanos y dinosaurios.


Jane Austen, escritora zombie

Escrito por cinefiliacinefilia 29-03-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

Orgullo + prejuicio + zombies (Pride and Prejudice and Zombies, 2016) **

Decididamente hay algo que sobra en esta fórmula matemática. Sí, porque al igual que el libro en que se basa (y me refiero al de Seth Grahame-Smith, de igual título) no se trata exactamente de una parodia de la novela de Jane Austen, sino más bien una revisitación de la misma, añadiendo zombies.

Y no unos zombies cualquiera, que a pesar de encontrarnos en pleno siglo XIX resulta que los zombies hablan, engañan y van a misa. ¡Vamos, qué están evolucionadísimos! Por eso decía antes que si hay algo que sobra son claramente ellos, los zombies. No son protagonistas ni varían el argumento de la historia. Sólo parecen estar ahí como un elemento anti cursilería.

 Seguimos viendo una novela romántica decimonónica de Austen pero arropada por las hordas de no muertos para goce del personal adolescente (de hoy) que también era el target en su época. No hay que pasar por alto que en la edición de la novela zombie aparece Jane Austen como coautora, ya que prácticamente se conserva casi todo el material original.

En el reparto destacan dos de los actores de una de las adaptaciones literarias de más éxito, “Juego de tronos” -novela con zombies ya incluidos-  como son Charles Dance y Lena Headey (padre e hija de la familia Lannister) que acompañan al joven elenco de protagonistas.

Aunque el que escribe sea muy fan del subgénero zombie y no tanto de las novelas de Jane Austen, se trata de una película innecesaria que aporta poco a ninguno de los mundos que une en un crossover imposible, alterando claramente el universo de los no muertos en general, sin serle muy fiel.

SECUENCIA CINEFILIA:

Posiblemente la escena más graciosa sea la de las moscas carroñeras que utiliza Darcy para reconocer a los no muertos. Lo malo es que ocurre en los minutos iniciales de la cinta y ya no hay mas, porque no olvidemos que se trata de una comedia.

Literatura clásica + monstruos


Josh Rekulak, editor de Quirk Books, desarrolló la idea después de comparar una lista de personajes populares entre los fans como ninjas, piratas, zombies y monos con una lista de libros de dominio público como Guerra y Paz o Crimen y Castigo de Leo Tolstoi y Cumbres Borrascosas de Emily Brontë, entre otros. Luego le pasó el proyecto a Seth Grahame-Smith.

Debido al éxito del libro parece que vamos a tener a Jane Austen entre nosotros, acompañada de diversos monstruos, por mucho tiempo. De momento, la editorial Quirk Books ya ha sacado una precuela, Orgullo y prejuicio: el amanecer de los zombies, una secuela, Pride and prejudice and zombies: dreadfully ever after, sin olvidar Sentido y sensibilidad y monstruos marinos, también de Austen. A esto hay que añadir una versión de la obra de Tolstoi con robots, Androide Karenina o La isla del tesoro Z.

La literatura española tampoco se ha librado de tan peculiar moda y ya tenemos aquí también Lazarillo Z: matar zombies nunca fue pan comido y Quijote Z.