CINEFILIA

Cine asiático

Voyeurismo oriental

Escrito por cinefiliacinefilia 28-11-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

La doncella. The Handmaiden (Ah-ga-ssi, 2016) ** COREA DEL SUR. 145 min.

Compleja cinta del coreano Park Chan Wook que tras su aventura americana con “Stoker” (2013) ha vuelto con más fuerza que nunca a su refinado estilo oriental, recreándose de tal modo en las secuencias que hace que una película de casi dos horas y media parezca de cuatro.

Basada en una novela de la británica Sarah Walters, Fingersmith (Falsa identidad en España) y cuya estructura en tres partes ha tratado de mantener el director de “Oldboy”, con los distintos puntos de vista de las protagonistas femeninas. Adaptada ya por la BBC en una versión de tres horas, bajo el mismo título del libro.

Su argumento es una espiral de engaños entre cuatro personajes que lo que supone es a la vez un engaño continuo al espectador, en una trama alargada al repetir imágenes de la primera mitad de la película bajo otro prisma. Escenas sexuales interminables principalmente entre los dos personajes femeninos centrales, extendidas innecesariamente para hacer las delicias de los ojos más voyeurs.

Un exceso de estilismo – y metraje- que diluye y hace confusa una buena historia que parece que el realizador coreano no ha sabido adaptar, aunque su halo de director de culto mantenga defensores a ultranza.

LA ESCENA

Aunque a pesar de que cueste mantener el interés, la cinta está llena de secuencias con gran poder de atracción, sorprendiendo más en la que los tres personajes centrales se encuentran a la puerta del centro de salud mental, que además supone un punto de ruptura en el filme.


El señor de las bestias

Escrito por cinefiliacinefilia 20-04-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

El niño y la bestia (Bakemono no Ko, 2015) ***

Tras la retirada de Hayao Miyazaki (Mi vecino Totoro) y su estudio Ghibli y la muerte de Satoshi Kon (aún pendiente su obra póstuma Deaming machine), Mamoru Hosoda se perfila como uno de los mejores directores de animación japonesa. Dirige el estudio Madhouse y cintas tan reconocidas como su anterior producción, “Wolf children”.

Quizás sus guiones no están tan conseguidos como los de Kon, ni sus dibujos tienen el lirismo de Miyazaki pero Hosoda consigue transportarte al mundo del anime a través de historias que unen el mundo real con la fantasía más alucinante: la realidad virtual (Summer Wars), los viajes temporales (La chica que saltaba a través del tiempo) o el mundo de las bestias, como en esta y en su anterior cinta.

Un adolescente que se queda sin familia entra en contacto con un maestro en el uso de la fuerza que lo tomará como aprendiz y lo alejará del lado oscuro. Este conocido argumento que bien podría ser el de la saga galáctica por excelencia es utilizado por Hosoda, añadiendo elementos de “La bella y la bestia” e incluso de “La princesa Mononoke” o “Moby Dick”.

Además, asistimos a un viaje al mundo de las bestias, que por fuerza tiene que estar separado del humano por la tendencia natural de este al lado oscuro. Aunque el guión de Mamoru Hosoda supone todo un cocktail de ingredientes que nos suenan, lo ha sabido mezclar de tal modo que se convierte en un buen trago, que se puede hacer un poco largo hacía el final pero que deja un buen sabor de boca.

Proyectada en festivales tan prestigiosos como San Sebastián, Gijón, Sitges o Toronto, es más bien una película para ver en familia, sin embargo.

SECUENCIA CINEFILIA

El mensaje misántropo que despide la cinta sobre el lado oscuro de las personas, verdadero villano de la película, motivo por el cual las bestias antropomorfas tuvieron que refugiarse en un mundo paralelo donde los seres humanos están prohibidos.


ANIME EN LAS SALAS

Recientemente se han estrenado las dos últimas películas del estudio Ghibli, que por el  momento ha cerrado las puertas. Ambas nominadas al Oscar en años consecutivos. Por un lado, “El recuerdo de Marnie” (2014) *** de Hiromasa Yonebayashi. Historia de amistad y de fantasmas basada en uno de los 50 libros esenciales de literatura infantil seleccionados por Miyazaki, When Marnie Was there de la británica Joan G. Robinson.

La otra, “El cuento de la princesa Kaguya” (2013) ***** de  Isao Takahata. Toda una joya de la animación artesanal que ha supuesto sin embargo todo un fracaso para el estudio al recaudar menos de la mitad de su coste en Japón. Basada en un cuento popular japonés anónimo del siglo IX, "El cortador de bambú", contiene un exquisito dibujo en tonos acuarela.