CINEFILIA

Cine asiático

Una tortuga viene a verme

Escrito por cinefiliacinefilia 11-01-2017 en Estrenos. Comentarios (0)

La tortuga roja (La tortue rouge, 2016) *** FRANCIA-JAPÓN. 80 min.

Una historia simple, tanto como el devenir de la vida, sin palabras y de un dibujo básico que nos muestra a un naufrago en una isla donde sólo habitan tortugas, cangrejos y aves y su comunión con la naturaleza.

Tan metafórica como onírica, por momentos, aunque en su mayor parte es hipnótica, en ocasiones nos preguntamos qué es lo que estamos viendo y la respuesta no es más que una esquemática fábula de la vida, sin duda.

Su director, el holandés Michael Dudok de Wit, consiguió hace 16 años el Oscar al mejor corto de animación con “Padre e hija”, una sencilla pieza de 8 minutos que triunfó además en festivales de todo el mundo, a pesar de su hermetismo narrativo, también sin palabras.

Su siguiente trabajo de 3 minutos fue un cortometraje experimental realizado utilizando granos de té “The Aroma of Tea” (2006), que no tuvo la misma repercusión. Ahora, da el salto al largometraje en esta coproducción franco-nipona donde ha colaborado el famoso Studio Ghibli que fundó Hayao Miyazaki.

A pesar de estar un poco sobrevalorada (ha sido muy mimada en festivales como Cannes, Donostia o Gijón), entretiene en general y nos muestra la belleza de lo sencillo en un dibujo 2D. Aunque por otro lado, tampoco lo podemos considerar un anime, siendo la primera cinta que el estudio japonés produce fuera de su país. 

ESCENA CINEFILIA

El enfrentamiento con la tortuga nos mantiene en vilo desde que se queda quieta hasta que reacciona para sorpresa de todos.

Totoro, imagen del estudio de animación japonés.

TOP 8 STUDIO GHIBLI

  1. La princesa Mononoke
  2. El cuento de la princesa Kaguya
  3. El castillo en el cielo
  4. Mi vecino Totoro
  5. La tumba de las luciérnagas
  6. El viaje de Chihiro
  7. Nicky, la aprendiz de bruja
  8. El castillo ambulante



Primeros estrenos de 2017

Escrito por cinefiliacinefilia 04-01-2017 en Estrenos. Comentarios (0)

Un viaje de muerte

Train to Busan (부산행/ Bu-san-haeng, 2016) **** COREA DEL SUR. 118 min.

“Train to Busan” es una melodramática película de acción trepidante y zombies. Zombies de los que corren y con algunas especiales características, como que se quedan ciegos a oscuras y saben abrir puertas. Son ese tipo de zombies que pone muy nervioso porque se mueven muy deprisa y tienen gran ímpetu, nada que ver con los torpes infectados de “The Walking Dead” que sus protagonistas tienen ya tan controlados.

Otra diferencia con los habituales muertos vivientes es que aquí sí que sabemos más o menos como han surgido, amén de que los animales también pueden contraer el virus. Sin embargo, no es esto lo que más llama la atención en esta cinta.

 Todo ocurre en un tren que se dirige de Seúl a Busan, localidad donde se encuentra la madre de una niña que viaja en el tren, a la que acompaña su padre, para celebrar el cumpleaños de la pequeña. De hecho, por su tono dramático, ya ha sido comparada con “Lo imposible”.

Yoo Gong abraza a su hija en la ficción Soo-an Kim, de espaldas.

Y además también podemos ver ella una radiografía de cómo se comportan los seres humanos en situaciones de peligro e incluso más aún, una parábola de la sociedad de la crisis donde cada uno va a salvarse a uno mismo, o al menos unos más que otros.

Un filme que angustia y apasiona a partes iguales, a ritmo frenético y que está batiendo records de espectadores en todo el mundo, desde que fue presentada en Cannes, tras lo cual fue también estrenada en EEUU, este verano. En España, se ha podido ver en Sitges (mejor dirección y efectos especiales) e incluso en la Filmoteca española, como parte de la muestra anual de cine coreano.

Su director y guionista, Yeon Sang-ho, viene del mundo de la animación. “Train to Busan” es su primer largo en live-action. En 2013, pudimos ver su crítica al credo y a la religión en “The Fake” y este mismo año también proyectaba en Sitges otra de zombies, “Seoul Station”, una especie de precuela animada de la que nos ocupa.

SECUENCIA CINEFILIA

Desgraciadamente vemos que a pesar de la falta de humanidad del hombre que va trajeado, o debido a ello, consigue salvarse de las situaciones más peligrosas, siempre echando a otro a las fieras, claro está, como lo hacen nuestros gobernantes más intocables.


Liberad al monstruo

Monster Trucks (2016) ** EEUU. 104 min.

Película juvenil de criaturas que son perseguidas por los adultos y cuyo protagonista adolescente pretende salvar tras hacerse su amigo. Podría ser el argumento de “Gremlins” o “E.T.”, sólo que en este caso las criaturas no son mágicas ni extraterrestres. Más bien son intraterrestres, ya que una compañía energética, excavando en busca de petróleo, ha dado con una zona acuífera donde viven estos seres con inteligencia, fuerza y más patas que un pulpo.

Hasta aquí todo bien, pero en ocasiones echar demasiados ingredientes a una ensalada la sobrecarga y estropea. La cinta está llena de tópicos: por un lado, el joven es de una zona rural y quiere huir de allí, además es el rarito del colegio pero lo suficientemente atractivo como para que una chica le persiga y un gordito pretenda ser su amigo (esto parece más bien sacado de “Footloose”).

Sin embargo, la gota que colma el vaso es que su deseo de tener una camioneta se vea colmado gracias a su nuevo amigo, el “pulpo” sonriente que come petróleo en estado puro y que hará de motor para su automóvil sacado de un desguace. Como se puede comprobar la mezcla de despropósitos no tiene límites.

Lucas Til, que puede que haya destrozado su carrera interpretando al nuevo McGyver, se había dejado ver en la primera generación de X-men y salva el papel lo mejor que puede acompañado de unos forzados Danny Glover y Rob Lowe. En cuanto a su director, Chris Wedge, como en el caso anterior viene de la animación, salvando las distancias, con títulos como “Robots” y la desconocida “Epic. El mundo secreto”.

Puede hacer las delicias entre los amantes de películas serie Z de videoclubs ochenteros y quizás los niños pueden pasar un buen rato, aunque yo la veo más propia del festival Cutrecon, que celebrará su sexta edición próximamente en Madrid.

SECUENCIA CINEFILIA

Puede que si hay algo que recordaremos, si es que llegamos a pensar en esta película, sea la persecución por los tejados, en camioneta. 





Voyeurismo oriental

Escrito por cinefiliacinefilia 28-11-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

La doncella. The Handmaiden (Ah-ga-ssi, 2016) ** COREA DEL SUR. 145 min.

Compleja cinta del coreano Park Chan Wook que tras su aventura americana con “Stoker” (2013) ha vuelto con más fuerza que nunca a su refinado estilo oriental, recreándose de tal modo en las secuencias que hace que una película de casi dos horas y media parezca de cuatro.

Basada en una novela de la británica Sarah Walters, Fingersmith (Falsa identidad en España) y cuya estructura en tres partes ha tratado de mantener el director de “Oldboy”, con los distintos puntos de vista de las protagonistas femeninas. Adaptada ya por la BBC en una versión de tres horas, bajo el mismo título del libro.

Su argumento es una espiral de engaños entre cuatro personajes que lo que supone es a la vez un engaño continuo al espectador, en una trama alargada al repetir imágenes de la primera mitad de la película bajo otro prisma. Escenas sexuales interminables principalmente entre los dos personajes femeninos centrales, extendidas innecesariamente para hacer las delicias de los ojos más voyeurs.

Un exceso de estilismo – y metraje- que diluye y hace confusa una buena historia que parece que el realizador coreano no ha sabido adaptar, aunque su halo de director de culto mantenga defensores a ultranza.

LA ESCENA

Aunque a pesar de que cueste mantener el interés, la cinta está llena de secuencias con gran poder de atracción, sorprendiendo más en la que los tres personajes centrales se encuentran a la puerta del centro de salud mental, que además supone un punto de ruptura en el filme.


El señor de las bestias

Escrito por cinefiliacinefilia 20-04-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

El niño y la bestia (Bakemono no Ko, 2015) ***

Tras la retirada de Hayao Miyazaki (Mi vecino Totoro) y su estudio Ghibli y la muerte de Satoshi Kon (aún pendiente su obra póstuma Deaming machine), Mamoru Hosoda se perfila como uno de los mejores directores de animación japonesa. Dirige el estudio Madhouse y cintas tan reconocidas como su anterior producción, “Wolf children”.

Quizás sus guiones no están tan conseguidos como los de Kon, ni sus dibujos tienen el lirismo de Miyazaki pero Hosoda consigue transportarte al mundo del anime a través de historias que unen el mundo real con la fantasía más alucinante: la realidad virtual (Summer Wars), los viajes temporales (La chica que saltaba a través del tiempo) o el mundo de las bestias, como en esta y en su anterior cinta.

Un adolescente que se queda sin familia entra en contacto con un maestro en el uso de la fuerza que lo tomará como aprendiz y lo alejará del lado oscuro. Este conocido argumento que bien podría ser el de la saga galáctica por excelencia es utilizado por Hosoda, añadiendo elementos de “La bella y la bestia” e incluso de “La princesa Mononoke” o “Moby Dick”.

Además, asistimos a un viaje al mundo de las bestias, que por fuerza tiene que estar separado del humano por la tendencia natural de este al lado oscuro. Aunque el guión de Mamoru Hosoda supone todo un cocktail de ingredientes que nos suenan, lo ha sabido mezclar de tal modo que se convierte en un buen trago, que se puede hacer un poco largo hacía el final pero que deja un buen sabor de boca.

Proyectada en festivales tan prestigiosos como San Sebastián, Gijón, Sitges o Toronto, es más bien una película para ver en familia, sin embargo.

SECUENCIA CINEFILIA

El mensaje misántropo que despide la cinta sobre el lado oscuro de las personas, verdadero villano de la película, motivo por el cual las bestias antropomorfas tuvieron que refugiarse en un mundo paralelo donde los seres humanos están prohibidos.


ANIME EN LAS SALAS

Recientemente se han estrenado las dos últimas películas del estudio Ghibli, que por el  momento ha cerrado las puertas. Ambas nominadas al Oscar en años consecutivos. Por un lado, “El recuerdo de Marnie” (2014) *** de Hiromasa Yonebayashi. Historia de amistad y de fantasmas basada en uno de los 50 libros esenciales de literatura infantil seleccionados por Miyazaki, When Marnie Was there de la británica Joan G. Robinson.

La otra, “El cuento de la princesa Kaguya” (2013) ***** de  Isao Takahata. Toda una joya de la animación artesanal que ha supuesto sin embargo todo un fracaso para el estudio al recaudar menos de la mitad de su coste en Japón. Basada en un cuento popular japonés anónimo del siglo IX, "El cortador de bambú", contiene un exquisito dibujo en tonos acuarela.