CINEFILIA

Ciencia ficción

Aliens al borde de un ataque de nervios

Escrito por cinefiliacinefilia 13-04-2018 en Estrenos. Comentarios (0)

Un lugar tranquilo **** (A Quiet Place, 2018) EEUU. 90 min. Estreno: 20 de abril.

En el fin de semana de su estreno en Estados Unidos, el pasado 6 de abril, Un lugar tranquilo ya se ha convertido en la película de la temporada. Ha recaudado más de 50 millones de dólares, casi ha triplicado su presupuesto en sólo tres días, superando en 10 millones a Ready Player One.

En un principio se nos antoja como una película de terror silenciosa, con pocos elementos en juego, sobre una familia que sobrevive en una casa en el bosque asediada por una criatura alienígena que destruye cualquier ser vivo que emita sonidos. Sus primeros minutos son desasosegantes y queremos que empiece la acción caiga quien caiga.

Sin embargo, poco a poco vamos empatizando con los miembros de la familia y sus conflictos pero sobre todo nos identificamos con ellos en su forma de actuar para no hacer ruido, cosa que vivirán en primera persona los que porten palomitas cuando la sala se queda en silencio.

John Krasinski con sus hijos en la ficción Millicent Simmonds y Noah Jupe

La tensión es máxima en casi la totalidad del filme y a partir de cierto momento estamos con el corazón en un puño hasta el final. Un final con cliffhanger que pide a gritos, nunca mejor dicho, una continuación que sin duda por el éxito conseguido ya tiene asegurada.

La cinta está dirigida por John Krasinski, que también ha colaborado en el guión y que la protagoniza junto a su pareja real Emily Blunt (próxima Mary Poppins). Además de defender valores familiares, que tanto gustan en EEUU, incluye también el tema de la diversidad, en concreto la funcional.

Si el alienígena es ciego, otro personaje es sordo. De hecho, la capacidad de poder comunicarse en lenguaje de signos puede ser lo que haya salvado a esa familia. La actriz sorda Millicent Simmonds (Wonderstruck) interpreta a la hija mayor con esta discapacidad.

La distribuidora Paramount ha cuidado mucho no desvelar la imagen de la criatura

ESCENA CINEFILIA

Aunque las referencias a Alien, no sólo en el aspecto y potencia de la criatura, sean obvias, la idea de que sólo se guie por los sonidos es novedosa y sus escenas son realmente escalofriantes. En concreto la escena del sótano en que persigue a la madre, que nos recordó a La guerra de los mundos.


UN NUEVO ALIEN LLEGA AL CINE

Ya tenemos claro que este nuevo alienígena, de momento sin nombre, va a dar que hablar. Lo único que sabemos de ellos es que aunque no ven, tienen una fuerza descomunal y un oído finísimo y les molesta el ruido cosa mala ya que a poco que grites te estampan contra el suelo.

Esperemos que en sucesivas películas se vayan desvelando los interrogantes que podemos ver en la pizarra que aparece en el sótano del protagonista, que se ve de pasada.  

¿Cuántos hay? (3 no, 5), ¿Qué quieren?, ¿Están organizados?, ¿Atacan en grupo?, ¿Por qué no se comen lo que matan?, ¿Cuál es su punto débil?


Saturada lluvia de referencias

Escrito por cinefiliacinefilia 03-04-2018 en Estrenos. Comentarios (0)

Ready Player One *** (2018) EEUU. 140 min.

Si alguien pensaba que nos íbamos a librar algún día de los homenajes a la nostalgia de la cultura pop audiovisual de los ochenta que se vaya olvidando. En Ready Player One, distopía que ocurre en 2045, no sólo no es que no pasemos página sino que vivimos inmersos en ese mundo a través de la realidad virtual.

Según ha declarado su director, Steven Spielberg, ese es el futuro que nos espera. Y seguramente no le falta razón. Lo que ahora ya estamos viviendo con los móviles o los ordenadores acabará evolucionando muy posiblemente en esa opción virtual para 20 ó 30 años, aislándonos ya por completo de la cada vez más difícil realidad.

Sin dotar a la cinta de ninguna actitud crítica hacia ello, eso se queda para la vertiente de  películas serias de Spielberg, Ready Player One se convierte en una explosión de referencias a ficciones de películas, series y videojuegos de entre 1975 a 1995, algunas de las cuales el propio director creó en su momento y que llegan a hacerse tediosas por saturación.

Los avatares de los personajes de la cinta en el mundo de la realidad virtual

El Rey Midas de Hollywood, sirviéndose de una novela de Ernest Cline, que también ha participado en el guión, desarrolla una historia tan simple y manida como la de un grupo de jóvenes adolescentes luchando contra adultos que quieren dominar el sistema, la base de cualquier cinta juvenil ochentera.

ESCENA CINEFILIA

Sin lugar a dudas, lo mejor de toda la película es la incursión en el universo de El resplandor, nuevo homenaje particular de Spielberg a Stanley Kubrick, tras dedicarle su película A.I. Inteligencia artificial (2001). Además, esa referencia no se encuentra en la novela.


LOS DOS SPIELBERGS

Aunque ahora se encuentra inmerso en la preproducción del remake de West Side Story, por increíble que pueda parecer ya que Steven Spielberg nunca ha realizado un musical, distinguimos dos vertientes diferenciadas en su cine.

Inteligencia artificial, una de las cintas más cercanas del director a esta última 

Por un lado, sus primeros éxitos desde 1975, dentro del género fantástico que incluyen títulos como Tiburón, Encuentros en la tercera fase, la saga de Indiana Jones o E.T., el extraterrestre que a partir de 1985 con El color púrpura, se entremezclaron con cintas más dramáticas.

Así, temas como el holocausto nazi, la esclavitud, la guerra, el terrorismo o los derechos civiles han sido tratados por el director judío en La lista de Schindler, Amistad, Salvar al soldado Ryan, Munich, Lincoln, El puente de los espías o Los archivos del Pentágono  que se han ido deviniendo junto a películas más propias del cine de evasión que le hizo famoso.

Entre estas últimas está Ready Player One, junto a la saga de Parque Jurásico, A.I., Inteligencia artificial, Minority Report, La guerra de los mundos o Las aventuras de Tintín


Pequeño gran hombre

Escrito por cinefiliacinefilia 26-12-2017 en Estrenos. Comentarios (0)

Una vida a lo grande (Downsizing, 2017) *** EEUU. 135 min.

Una de las bazas más destacables de la última cinta de Alexander Payne es el factor sorpresa por lo que quizás sea recomendable que dejen de leer ahora mismo estas líneas. Aunque posiblemente dé igual porque la publicidad y el propio título original ya dicen demasiado.

Una idea tan descabellada como bizarra -surgida de la mente del director de Entre copas y de su habitual colaborador en sus guiones, Jim Taylor- es llevada a cabo en la trama del film por un científico que ha conseguido reducir personas al tamaño de 10 centímetros, con la idea de que esto acabará con los problemas de superpoblación y el desgaste del planeta.

Así nos encontramos con una película indudablemente de género fantástico con tratamiento de comedia y tintes sociales. Quizás demasiados elementos reunidos o no mezclados con tino que van desinflando la trama de la cinta poco a poco, a pesar de las grandes posibilidades de su arranque.


Christoph Waltz y Hong Chau, grandes actores en versión reducida

Otra de las apuestas de la cinta es su reparto. Un Matt Damon (primera foto superior junto a Kristen Wiig) más que fondón, acompañado de Christoph Waltz y la tailandesa Hong Chau, verdadera revelación de la película que ha sido nominada a los Globos de oro como actriz de reparto. Además intervienen en papeles episódicos Udo Kier, Laura Dern y el televisivo Neil Patrick Harris.

ESCENA CINEFILIA

Más que una escena es el concepto de reducir a los seres humanos lo que más llama la atención de Una vida a lo grande aunque ya estemos familiarizados con la idea en otras películas a lo largo de la historia del cine como las que comentamos a continuación.


PEQUEÑOS Y EMPEQUEÑECIDOS


El increíble hombre menguante (1957) Clásico del fantaterror basado en una novela de Richard Matheson que dirigió el rey de la serie B, Jack Arnold.

Pulgarcito (El pequeño gigante) (1958) George Pal (El tiempo en sus manos) dirigió esta conseguida versión del cuento de los hermanos Grimm, con Russ Tamblyn y Peter Sellers. Su versión femenina, Pulgarcita (1994) la realizó el estudio de animación de Don Bluth.

Viaje alucinante (1966) Un equipo de doctores es reducido a tamaño microscópico para una importante operación desde el interior del cuerpo humano. La cinta de Richard Fleischer tuvo un remake en tono de comedia con El chip prodigioso (1987) dirigido por Joe Dante.

La increíble mujer menguante (1981) La cómica Lily Tomlin protagonizó la versión femenina de la novela de Matheson que esta vez fue tratada con un punto de vista humorístico.

Cariño, he encogido a los niños (1989) Sobre una historia de los creadores de Re-Animator, Rick Moranis llegó a protagonizar hasta dos secuelas de esta comedia sobre un científico que utiliza a su familia como conejillos de indias. Incluso se llegó a realizar una serie de TV.

Los Borrowers (1997) Los (pequeños) personajes de Mary Norton han sido llevados al cine (Arriety y el mundo de los diminutos) y la televisión (Los diminutos) en versión animada pero también tuvieron su versión de carne y hueso con John Goodman como protagonista.

Los viajes de Gulliver (2010) La última adaptación de la famosa novela de Jonathan Swift que también incluía personas pequeñas es la que protagonizó Joe Black en tono de comedia pero ha tenido otras versiones, desde la de Georges Méliès de 1902, la que protagonizó Richard Harris en 1977 o la de animación del español Cruz Delgado de 1983, entre otras.

Ant-Man (El hombre hormiga) (2015) El súperheroe más pequeño de la Marvel tendrá su secuela el año que viene con Ant-Man y la avispa.


El retorno del Jedi Luke

Escrito por cinefiliacinefilia 19-12-2017 en Estrenos de luxe. Comentarios (0)

Star Wars VIII. Los últimos Jedi (Star Wars. The Last Jedi, 2017) **** EEUU. 150 min.

Desde luego es el estreno de la semana por no decir de las navidades. Sí, porque Star Wars se ha ganado tras ocho episodios ese honor, como mínimo. La potencia e intensidad de sus tramas no dejan lugar a dudas de que pasemos dos horas y media con el corazón en un puño.

Puede que le sobre algún minutillo en batallas espaciales o sean muy seguidos algún combate  láser pero la diversión y el entretenimiento están más que asegurados con este capítulo imprescindible de la saga. Además de responder a algunos de los interrogantes planteados en el film anterior, cuenta con momentos verdaderamente dramáticos.

En The last Jedi (traducible por El último Jedi no por Los últimos Jedi aunque haya opiniones para todo, además falta la “s” del plural) se perfilan las personalidades de los nuevos personajes y se van dando carpetazo a los antiguos. Sin querer hacer spoilers, que aquí todo puede pasar.

Adam Driver se merece al menos una nominación al Oscar interpretando a Kylo Ren

Así, el final apunta a un próximo último episodio, según el plan de George Lucas que como se ha demostrado no tenía muy cerrado su planteamiento, en el que prevemos que  pasarán unos años (me refiero a la trama), al menos para dar tiempo a que la resistencia tome fuerza y nuevos aires.

Luke Skywalker  (Mark Hamill) se convierte en el verdadero protagonista acompañado de una elegantísima Carrie Fisher a la que, como no, dedican un amoroso recuerdo en los créditos finales. El conflicto interno de Kylo Ren (Adam Driver) se recrudece tras matar a su padre y verse incapaz aquí de hacer lo propio con la madre o con la que al parecer le ha llegado al corazón, la chatarrera Rey (Daisy Ridley) de la que se desvela su origen.

Memorables las intervenciones de Laura Dern como nueva líder de la Resistencia o Benicio del Toro como el mezquino mercenario DJ e incluso Gwendoline Christie (Brienne de Tarth en Juego de tronos) como la Capitana Phasma a la que conseguimos ver un ojo.

Carrie Fisher sigue dando guerra (de las galaxias) en este episodio

Para la galería de criaturas waries, nos encontramos a los adorables Porgs, los pájaros de la isla donde se encuentra Luke, los zorros de cristal y los llamados caballos espaciales montados por Finn (John Boyega) que más bien parecen corderitos gigantes. Y nos reencontramos con Yoda, la pareja de droides R2 y PO, superados por el carisma de BB-8, así como el comandante Ackbar del planeta Mon Calamari.

Recomendada su visión en 3D, aunque seguimos echando en falta una verdadera utilización dramática del efecto. Rian Johnson (Looper) es el responsable en esta ocasión del guión y la dirección de la cinta, declarándose un fan de la saga desde niño.

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El enfrentamiento final entre Luke y Kylo es tan esperado como memorable y sorprendente, engañándonos a todos de esa manera.

Chewie se hace amigo de unas adorables aves llamadas Porgs

LO PEOR

Las escenas de la comunicación mental y visual entre Kylo y Rey no acaban de funcionar y además no acabamos de creernos el origen que Kylo cuenta de ella.

Casi no podemos dar crédito que en una producción de este calibre salga un pollo de plástico asado que parece comprado en el chino como el que Chewie está a punto de comerse. 

EL FUTURO DE LA SAGA

Según informó hace poco más de un mes el consejero delegado de Disney se está preparando una nueva trilogía encargada al director de este octavo episodio, precisamente. Aunque Robert Iger no entró en detalles dijo que la nueva trilogía tendrá nuevos personajes de “una esquina de la galaxia” que la saga nunca ha explorado, completamente separada del clásico Skywalker.

Además, se está desarrollando en paralelo una serie de Star Wars para televisión, que se estrenará exclusivamente en su servicio de streaming en 2019.

Alden Ehrenreich interpretará el papel que Harrison Ford hizo hace cuarenta años

Y por supuesto, Solo: A Stars Wars Story, precuela del episodio IV que dio origen a la franquicia con Han Solo de protagonista, tiene ya previsto su estreno para mayo de 2018 y en 2019 el episodio IX.


Hipster in love

Escrito por cinefiliacinefilia 16-10-2017 en Estrenos. Comentarios (0)

Aunque su estreno estaba previsto en abril, tras su paso por el Americana, Festival de cine independiente norteamericano de Barcelona, parece que por fin se estrena el 20 de octubre este filme futurista.

Creative Control (2015) *** EEUU. 97 min.

Podemos decir desde ya que Creative Control es como si mezclamos un capítulo de Black Mirror con un dramedy mumblecore neoyorquino, vamos, como si a Lena Dunham (Girls), le hubieran encargado un especial hipster de la serie inglesa.

Como es habitual en este tipo de cine, lo que nos cuenta son relaciones de parejas de treintañeros, que en este caso viven supeditadas al trabajo creativo y quieren exploran nuevos mundos en el sexo. Dado que estamos en un futuro cercano inmerso, como no, en las nuevas tecnologías, será a través de estas con las que se vivirán tales experiencias.

Un creativo informático está desarrollando unas gafas de realidad virtual y ahí tiene sexo con la pareja de su mejor amigo y compañero de trabajo. El problema es que confunde mundo virtual con realidad, lo que le creará problemas con su entorno.

Benjamin Dickinson y Alexia Rasmussen viven un amor virtual

Rodada en blanco y negro, cosa recurrente en el cine mumblecore, con algunos toques de color en el personaje de la amante virtual, casi como si nos quisiera decir que lo virtual es más real que la propia realidad.

Segundo largometraje de su director, Benjamin Dickinson, que además de protagonizarla, también es coautor del guión. Como actor ha intervenido en otras cuatro cintas, a parte de su anterior filme que también protagoniza, First Winter (2012), donde un apagón de proporciones apocalípticas enfrenta a un grupo de amigos por la supervivencia.

ESCENA CINEFILIA

Aparte de las escenas de sexo virtual, destacan las de Reggie Watts bailando. Músico y cómico americano que intenta desorientar a su público y que ha protagonizado un telefilme de Netflix (Spatial) también dirigido por Benjamin Dickinson.


EL MUMBLECORE

Tiny Furniture, primer largo comercial de Lena Dunham, antes de la serie Girls

Subgénero del cine indie que surge como una necesidad de reivindicar la verdadera independencia en el séptimo arte, tanto a nivel estético como ético, a raíz del cine visto en el Festival de Sundance, cada vez más popular y por tanto mainstream.

Sus referentes son la Nouvelle Vague, Eric Rohmer o el propio John Cassavettes, considerado el padre del cine indie. Aunque también beben de autores como Woody Allen, Jim Jarmusch o Kevin Smith.

Los principales representantes son Andrew Bujalski (Funny Ha Ha, 2002), Noah Baumbach (Frances Ha, 2012), Lena Dunham (Tiny Furniture, 2010), Lynn Shelton (El amigo de mi hermana, 2011), Mark y Jay Duplass (Cyrus, 2010) o Joe Swanberg (LOL, 2006).

Ryan Gosling en Half Nelson (2006), un profesor guay, adicto a la coca

Actores como Greta Gerwig, Adam Driver o Alex Karpovsky han surgido del mumble y otros como Ryan Gosling, John C. Reilly o Emily Blunt han colaborado en alguna cinta de este tipo,  muchas veces por amistad.

El nombre, del que muchos cineastas de este estilo reniegan -al igual que los hipsters reniegan serlo- viene de la palabra “mumble”, balbucear; ya que los personajes mascullan al hablar, al igual que les cuesta expresar claramente sus emociones y deseos.

El género se ha trasladado a televisión en cadenas de pago como HBO o Netflix, con ejemplos como Girls de Lena Dunham, Looking de Andrew High, Togetherness de los hermanos Duplass, LOVE de Judd Appatow o Easy de Joe Swanberg.

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