Bajo la escotilla de J.J. Abrams

Escrito por cinefiliacinefilia 22-03-2016 en Estrenos. Comentarios (0)

Calle Cloverfield, 10 (10, Cloverfield Lane) ****


Una joven que discute con su pareja por el móvil, tiene un accidente de coche y despierta atada a una cama en una habitación de un búnker. El propietario del mismo le explica que la recogió y la llevó hasta allí para curarla y que esa noche hubo una gran explosión y por lo que parece unos extraterrestres invadieron la tierra, dejando el aire irrespirable, por lo que habrán de permanecer allí encerrados indefinidamente…

Esta es la premisa de la que parte esta historia que juega con el espectador a lo que es verdad y lo que no, en una mezcla de thriller y fantaterror, con toques de comedia. Una historia dual, ya que no sabemos si estamos asistiendo a la fantasía de un loco perturbado o a una verdadera invasión extraterrestre hasta su epatante (y apresurado) final.

Se trata de una producción de J.J. Abrams para Bad Robot de un joven director, Dan Trachtenberg, para el que esta supone su primera película. En el guión interviene Damien Chazel, director y escritor de “Whiplash”. A pesar de que los autores de la historia son los debutantes Matthew Stuecken y Josh Campbell, la mano que más se deja ver sin embargo es la de Abrams y su gusto por las escotillas o los cosidos de piel hechos por gente sin conocimientos, como ya veíamos en míticas secuencias de la serie “Lost” (Perdidos, 2004).

Aunque en un principio se trataba de un guión independiente titulado “The Cellar”, la productora lo ha decidido incluir en el universo de “Cloverfield” (Monstruoso, 2008) como una historia paralela a la película de Matt Reeves que también produjo Abrams y supuso un inesperado éxito de taquilla.

Además, se respira la atmósfera de series de culto como “The Twilight zone” (Dimensión desconocida, 1959) y no solo del mundo “Cloverfield”, sino de todo el submundo fantástico que generaron revistas de cómic de los 50 como “Weird Science”, tan del gusto del productor venerado por “Perdidos” o “Star Wars VII”, cuya presencia se deja notar también a través de referencias cinéfilas de los ochenta y mcguffins hitchockianos.  

Una desasosegante película de suspense con varias sorpresas en su trama que no deja respiro al espectador, que asiste impactado a estos giros de guión muy bien llevados.

SECUENCIA CINEFILIA:

La construcción del traje protector hecho con botellas de plástico y una cortina de baño, que daría verdadera envidia a los empleados del hospital español donde se trataba el ébola. Sin duda.