CINEFILIA

Ganas de matar

El justiciero (Death Wish, 2017) *** EEUU. 107 min.

Desde luego no parece el mejor momento para que en Hollywood se haga un remake de El justiciero de la ciudad (1974), éxito con Charles Bronson que gozó de hasta cuatro secuelas. De hecho, la reciente masacre en el instituto de Parkland ha retrasado su estreno. La administración de Trump y el polémico debate de las armas ha hecho que la crítica se decante totalmente en contra de esta película.

También es cierto que en El justiciero queda patente la facilidad con la que se puede conseguir un arma en EEUU y lo que algunos pueden ver claramente como apología también podría ser entendido como un puro divertimento ya que también goza claramente de un toque irónico, el cual no compartía la primera versión.

La decisión final de elegir a Bruce Willis como protagonista, tras barajarse nombres como Sylvester Stalone o Benicio del Toro, infiere al personaje ese tono socarrón que el protagonista de La jungla de cristal sabe dar a sus personajes y más en consonancia con el cine de su director Eli Roth. De hecho vemos a Willis más cercano al superhéroe de El protegido de Shyalaman que al Bronson original.

Vincent D´Onofrio, hermano del justiciero, es sospechoso para los detectives Dean Morris y Kimberly Elise

Aunque la cinta pueda apelar a nuestro sentido de la venganza, también es cierto que no hay nada más humano que el instinto de supervivencia que es lo que motivó la novela de Brian Garfield en la que se basan ambos filmes, tras sufrir un par de episodios de violencia callejera.

Por todo, dejando a un lado debates sociales, El justiciero no es una película que nos deje indiferentes y que se ve con el suficiente interés durante sus casi dos horas, algo que no consiguen películas más correctas políticamente y en el que encontramos esa mezcla de violencia y comedia que tanto éxito le dio a Quentin Tarantino.

Vincent D´Onofrio, Elisabeth Shue, Camila Morrone y Dean Morris, nuevamente interpretando a un policía tras su recordado papel en Breaking Bad, completan el reparto.

ESCENA CINEFILIA

La banda sonora de AC/DC potencia con acierto las imágenes y tanto la secuencia de la agresión a la hija y esposa del protagonista en su casa como la escena final, en la misma, están realizadas con gran pericia e intensidad.

ELI ROTH

Eli Roth en la cinta de Tarantino, Malditos bastardos

Director, productor, guionista y actor, ha colaborado con realizadores como Quentin Tarantino o David Lynch. Para el primero realizó un tráiler falso para el programa doble Grindhouse (que en España se estrenó como dos películas) e intervino como actor en Death Proof y Malditos bastardos. Con Lynch también aparece en varios proyectos para su website.

Como director y productor está asociado al género de terror. Debutó en 2002 con Cabin Fever tras la cual creó y dirigió las dos primeras partes de la saga Hostel (2005). Sus últimas películas han sido El infierno verde (2013), un homenaje a Holocausto caníbal, de la que se declara fan y Toc, toc (2015), thriller con Keanu Reeves y Ana de Armas, remake de Las sádicas (1977).

A parte de sus propias películas ha producido films como El último exorcismo (2010) y su secuela; Aftershock (2012) del chileno Nicolás López, The Sacrament (2013) de Ti West, así como el remake de Cabin Fever (2016) y la más reciente, Los vigilantes de la playa (2017).

Su próxima película, que se espera para septiembre de este mismo año, es la adaptación de la novela juvenil de terror The House with a Clock in Its Walls, con Jack Black, Cate Blanchett y Kyle MacLachlan.


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