CINEFILIA

Pasiones rurales, ojos cerrados

LESGAICINEMAD 2017

Tierra de Dios (God´s Own Country, 2017) *** REINO UNIDO. 104 min. (Estreno: 24 de noviembre)

Hay que reconocerle a Tierra de Dios su pulso cinematográfico, que más o menos mantiene en un argumento tan simplista como el que desarrolla. Y más, para su primerizo realizador Francis Lee, dedicado anteriormente a la interpretación y que se alzó con el premio al mejor director en el último festival de Sundance.

Lo novedoso en esta película es que la relación homosexual que se establece entre los protagonistas no está dramáticamente estigmatizada, no especialmente marcada por el rechazo de la sociedad, aunque sí que hay una mirada lejana que observa, una sospecha que está más en el ojo del espectador o en las silenciosas mentes de los personajes que explícita en la propia cinta.

La historia se desarrolla en una granja del norte de Inglaterra, donde asistimos con detallado realismo a su funcionamiento. La introducción anal a las reses con el brazo se repite en varias ocasiones, no siendo la única metáfora gráfica, algo burda, de la penetración sexual.

Alec Secareanu y Josh O´Connor en Tierra de Dios

Pero el problema de Tierra de Dios está en su indefinición, que arrastra así a los personajes, de los que no quedan claros sus intereses reales ni verdaderos sentimientos ya que se expresan pobremente. Tampoco hay casi conflicto entre los protagonistas, excepto los excesos alcohólicos del joven inglés que en un principio no parecen importar al inmigrante rumano.

Entendemos que el título, tan críptico como el resto del producto, hace referencia a una zona rural poco poblada donde el hombre casi no ha dejado su marca ni para normalizar ni para rechazar la homosexualidad.

ESCENA CINEFILIA

Los encuentros sexuales son sorprendentes por la violencia implícita que despiden, más propia entre bestias y que presumimos es característica de la zona de Yorkshire y sus granjas donde Francis Lee, director y guionista se crió. ¿? Por otro lado, la ternura de ciertas escenas, como el nacimiento del cordero, matizan claramente el personaje del inmigrante rumano.


BREVE DISERTACIÓN SOBRE EL CINE GAY

Brokeback Mountain, aunque mucho más elaborada, puede verse como un referente a Tierra de Dios.

Mucho se ha discutido sobre si las películas de temática homosexual puedan constituir un género en sí mismas. Y si hay algo que tienen en común es que la historia de amor suele estar por encima de todo. Si se trata de un thriller, el elemento LGTB determinará el argumento casi fagocitándolo y lo mismo ocurrirá si es de terror o musical.

Está claro que estamos muy lejos de la normalización, y ni siquiera estamos seguros de que algún día se produzca. Hasta entonces, si llega, el conflicto que genera una pareja de chicos haciendo el amor en pantalla parece ser por sí mismo suficiente para mantener el argumento de una película, por desgracia.

Aunque a lo mejor hay un público, precisamente el que lo tiene más normalizado en su vida, para el que eso ya no sea suficiente para soportar el armazón argumental de un filme. Por lo cual, ahora mismo las películas gay casi parecen estar hechas para heterosexuales o gays en conflicto.


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