CINEFILIA

Futuros imperfectos en el cine español

 Proyecto Lázaro (Project Lazarus AKA: Re Alive, 2016) *** ESPAÑA. 113 min.

Veinte años después de Abre los ojos, Mateo Gil, co guionista de aquella junto con Alejandro Amenábar, vuelve a reincidir sobre el tema de una manera más realista y a la vez más dramática. Lo que en la cinta de Amenábar era thriller y ciencia-ficción aquí se convierte en una historia de amor en un futuro cercano, más próximo a la serie de TV Black Mirror.

A pesar de la buena reacción de la crítica, el público sin embargo no ha respondido tan bien y si la cinta de 1997 supuso un éxito, llegando a tener un remake americano protagonizado por Tom Cruise, la actual no superaba los 20.000 espectadores, mientras por ejemplo A Contratiempo acumula más de 400.000.

Retrasar su estreno a mediados de enero de este año tampoco ha ayudado a que entrara entre las nominadas a los Goya, lo que sorprendentemente consiguió su director con su anterior película Blackthorne. Sin destino (2011), sin haberla estrenado oficialmente en salas en toda España. Curiosamente Mateo Gil, tiene previsto estrenar en septiembre su próximo largometraje, Las leyes de la termodinámica, una comedia romántica con Miki Esparbé y Hugo Silva.

Tom Hughes y Oona Chaplin viven una complicada historia de amor en Proyecto Lázaro.

Proyecto Lázaro nos cuenta la historia de Marc, un joven al que se le diagnostica un cáncer terminal con una esperanza de un año de vida y decide criogenizar su cuerpo convirtiéndose en el futuro en el primer hombre resucitado, aunque las cosas no serán exactamente como él esperaba.

Este interesante argumento que nos es narrado a través de flashbacks, implica también una historia de amor que tendrá consecuencias en el futuro del protagonista. Un futuro donde no hay feos y la sexualidad está más normalizada pero del que se nos muestra poca cosa.

ESCENA CINEFILIA

Los primeros intentos de resurrección de otros pacientes del proyecto Lázaro son un impacto para Marc cuando los ve en las grabaciones del doctor.


CINE FUTURISTA ESPAÑOL

Antonio Resines dio un giro a su carrera con Acción mutante

La primera cinta futurista española por desgracia no se conserva, se trata de Madrid en el año 2000 (1925), donde la capital es un gran centro de negocios con un gran rÍo navegable. Muchos años después, en 1965, Vicente Aranda situaba la acción de Fata Morgana en un Londres del futuro donde aparecen y desaparecen personas.

Entre los 70 y los 80, el director Juan Piquer Simón, que se puede decir que hizo la primera película de efectos especiales española, realizó sus propias versiones de Superman, Supersonic Man (1979), de E.T., Los nuevos extraterrestres (1983) y de Abyss en La grieta (1989).

Precisamente Mateo Gil junto con Alejandro Amenábar cerraban una buena década para la ciencia ficción española con el filme Abre los ojos (1997). Unos años antes, Acción mutante (1992) de Alex de la Iglesia, en tono más gamberro pero con buena producción de El Deseo, sorprendía con una comedia que incluía naves espaciales, tan poco habituales en el cine español. Ese mismo año se estrenaba Supernova, otra comedia futurista con la cantante Marta Sánchez.

Músicos como Iggy Pop, Johnny Ramone o Marta Sánchez han sido solicitados para este tipo de cine en España.

Con reparto internacional, José María Forqué dirigía en 1994, Nexus 2.431, año en el que una explosión del Sol conducía a los pocos supervivientes de la Tierra al planeta Taron. En 1995, Óscar Aibar adaptaba un cómic propio, dibujado por Miguel Ángel Martín en Atolladero, western post-apocalíptico protagonizado por Iggy Pop.

El siglo XXI se iniciaba con una misión internacional tripulada a Marte en Stranded: Náufragos (2001) protagonizada por su propia directora María Lidón (Luna) junto a María de Medeiros, José Sancho o Johnny Ramone de Los Ramones.

Carlos Atanes ha dirigido cuatro películas del género hasta el momento: FAQ: Frequently Asked Questions (2004) distopía donde la corrección política en su versión más radicalmente feminista se ha impuesto como régimen totalitario en Nueva Europa, Próxima (2007) con Anthony Blake, sobre el contacto con extraterrestres, Maximun Shame (2010), otra distopía en la que el fin del mundo está cerca y Gallino, the Chicken System (2012) filme pornofilosófico con Octavi Pujades y Pablo Puyol.

Antonio Banderas produjo y protagonizó Autómata.

Después de años sin dirigir tras su primera película, la inclasificable Fotos, que ganó el mejor guión en Sitges en 1996, Elio Quiroga estrenaba La hora fría (2006), distopía post nuclear con infectados de por medio protagonizada por Silke.

Nacho Vigalondo trató los viajes en el tiempo en Los cronocrímenes (2007) y  las invasiones extraplanetarias en Extraterrestre (2011). En esta década destacan dos films sobre robots: EVA (2011) de Kike Maíllo y Autómata (2014) con Antonio Banderas.

Las más recientes en llegar han sido: Los últimos días (2013) con Quim Gutiérrez y José Coronado aborda como indica su título el fin del mundo, con guión y dirección de los hermanos Pastor y Sueñan los androides (2014) de Ion de Sosa, sitúa la acción en 2052. Trasunto de la novela de Philip K. Dick que inspiró Blade Runner, salvando las distancias, ya que a la vez es una metáfora de la crisis.


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