CINEFILIA

Traduciendo al alien

La Llegada (Arrival, 2016) **** EEUU. 116 min.

Alguien puede pensar, otra película más de extraterrestres que plantan unas cuantas naves sobre ciertas ciudades de la tierra. Pues nada más lejos de la realidad, “La llegada” es bastante atípica por no decir rara. Dicho esto, con todo lo positivo que pueden tener estas cualidades.

Para empezar, la protagonista de la cinta que tendrá que bregárselas con las formas de vida no humanas, no es una militar o doctora al uso, sino una lingüista que se las verá y deseará para hacerse entender con ellos. Cosa harto difícil en un principio y que hasta a ella le cuesta entender hasta el final. Pero desde luego una propuesta muy inteligente y fascinante, por otro lado.

La inmersión en la película a veces es tan total (con esos planos cenitales de Amy Adams admirada ante los alienígenas) que Denis Villeneuve, su director, nos demuestra que el poder de la narrativa está más allá de efectos especiales y de proyecciones en 3D. Aunque por otro lado, no me importaría ver la cinta en este sistema, por lo que pueda aportar.

De esta manera, Villeneuve se postula como una acertada elección para la esperada secuela de “Blade Runner”. Este director canadiense, empieza a mostrarnos lo que suponemos su imaginario de obsesiones artísticas. Ya nos mostró octópodos en “Enemy”, que guardan cierta similitud con los heptópodos de “La llegada”. Lo cual recibimos con agrado.

Como en aquella, la base del argumento es literaria. Adaptación del relato de Ted Chiang, Story of your Life, escrita por Eric Heisserer, guionista de “Nunca apagues la luz” y los remakes de “La cosa” y “Pesadilla en Elm Street”. Este origen le infiere a la cinta cierto matiz metafísico muy bien resuelto, con uno de los giros de guión mejor llevados a cabo recientemente.

La aportación de Amy Adams al personaje es portentosa y se habla incluso de que pueda estar entre las próximas candidatas al Oscar, lo cual sería muy acertado. En breve, la veremos además en “Animales nocturnos” de Tom Ford y la hemos disfrutado ya como la actual Lois Lane o la Margaret Keane de Tim Burton.

Amy Adams es la infatigable intérprete de lengua alienígena en “Arrival”

El caso es que eclipsa a sus compañeros de reparto –e incluso a los pulpos- entre los que se encuentran Jeremy Renner, actor de blockbusters y Forest Whitaker, tan recordado desde “Juego de lágrimas” (1992) y que pronto veremos en “Rogue One: A Star Wars Story”.


LA ESCENA

Aparte de que los círculos lingüísticos son inquietantes, la escena en que vemos a los heptópodos negros de plastilina, nos deja sobrecogidos. Por otro lado las referencias a “2001. Una odisea del espacio” son bastante claras en forma y fondo.

La araña de “Enemy” del mismo director que “Arrival”, guarda cierto parecido con las criaturas del filme.

LOST IN TRANSLATION

Las formas de comunicarse los extraterrestres en la ficción son muy diferentes, yendo desde los rudimentarios y obsesivos intentos de decir que quería llamar a su casa de E.T. hasta los chirriantes chillidos de Alien, pasando por el perfecto castellano, o inglés en la mayoría de los casos en realidad, de muchos de ellos.

En “La llegada” es hilarante cuando la protagonista escucha `por primera vez la voz de los extraterrestres a través de una grabación y le preguntan que si entiende algo. La cara de Amy Adams no tiene precio.

Inevitablemente pensando en traducciones de lenguas alienígenas, nos viene a la cabeza ese desconcertante capítulo de “The Twilight Zone” inspirado en un relato de Damon Knight To serve man, donde lo que en principio parecía que era “Para servir al hombre” se convertía en un recetario de cómo cocinarlo, más bien.

Los kademitas de la ficción televisiva era de gran cabeza y estilizados mientras que en la historia corta el autor los describía como “un poco cerdos, un poco hombres”, en To Serve Man.


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